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Un videoclub de barrio Sur y una farmacia ubicada en plena zona céntrica fueron blanco de sendos asaltos a mano armada en las últimas horas. Lo particular de estos casos es que se consumaron frente a verdaderos centros de poder -los que suponen una seguridad extra- como lo son la Legislatura provincial y el Ministerio de Salud.
El primero de los hechos sucedió anoche en el videoclub Cidi, que se ubica en la esquina de Urquiza y 3 de Febrero, detrás de la Legislatura provincial.
Cerca de las 20, ingresó al comercio un sujeto, de unos 20 años, el que tras aguardar algunos segundos sacó a relucir un arma de fuego con la que encañonó a la empleada y a un técnico en computación, que realizaba trabajos en el sistema informático.>
Es de hacer notar que, además de los mencionados, en el interior del negocio había tres clientes los que, al advertir el hecho, se arrojaron debajo de las estanterías.>
El delincuente ordenó que se le entregue dinero, pero no pudo obtenerlo por cuanto la recaudación ya había sido retirada.
La insistencia del rufián chocaba contra las respuestas de los empleados que le decían que en lugar no había plata.>
Lo peor sobrevino cuando, ofuscado, el ladrón apuntó su arma en dirección a una estantería y efectuó un disparo. El proyectil se estrelló contra la estructura y, por suerte, no hubo que lamentar víctimas.>
Cometido el hecho, su autor decidió que era hora de dar por terminado el asunto y escapó por calle Urquiza.>
A su vez, esta mañana un asaltante solitario hizo de las suyas en la farmacia Mazzali, de Juan de Garay y 1º de Mayo, a escasos metros del ministerio de Salud.
Aquí quien comandó la acción fue un hombre, de unos 35 años, que ingresó a la farmacia en momentos en que había un cliente. Cuando llegó su turno, solicitó un medicamento, en una clara maniobra de distracción.>
Segundos después, el sujeto sacó desde el bolsillo de su campera un revólver, cuyo cañón apoyó en la frente de Silvia Mazzali, farmacéutica y propietaria del comercio. Sin más el rufián pasó del otro lado del mostrador y comenzó a pedir dinero.>
En diálogo con este diario, la profesional reveló que "no sé hasta cuándo voy a resistir todo esto que está pasando. Es el sexto asalto que sufro en poco más de un año. Y eso que estamos en pleno centro y frente al edificio de un Ministerio del gobierno".
Más adelante, sostuvo que "ya no sabemos qué medida implementar para combatir la inseguridad. Pusimos rejas, y atendemos detrás de las rejas. A la gente no le gusta, porque hace frío y tienen que quedar afuera esperando. Pero las abrimos y nos sucede esto.>
"El peor momento -agregó- fue cuando me apoyó el arma en la cabeza. Porque no sabés cómo podés reaccionar tanto vos como quien te apunta. El tipo estaba muy tranquilo, para mí, totalmente drogado", dijo.>
Una vez que se hizo del dinero el sujeto se retiró del lugar, no sin antes lanzar amenazas contra su víctima. Ya en plena calle el ladrón se subió a una bicicleta del tipo playera, con la que escapó por calle 1º de Mayo en dirección hacia el sur.>
Danilo Chiapello