La investigación del encubrimiento del crimen del soldado Omar Carrasco en una unidad del Ejército de Zapala, hecho que determinó el fin del servicio militar obligatorio, debe seguir adelante contra los miembros de esa fuerza que estén en actividad, según determinó la Cámara Nacional de Casación Penal al rechazar que el caso esté prescripto, como había establecido un tribunal de Neuquén.
Esta decisión implica avanzar, con otros jueces, en la investigación contra los sospechosos de haber llevado adelante la maniobra de ocultamiento. >
La medida fue dispuesta por la Sala II de Casación, que resolvió el pedido del capitán retirado Rodolfo Correa Belisle, que pertenecía al aérea de Inteligencia del Ejército y fue imputado en la investigación por el presunto encubrimiento del caso Carrasco, asesinado en el Batallón 161 de Zapala en 1994. >
Correa Belisle acusó públicamente al ex jefe del Ejército y actual embajador en Colombia, Martín Balza, de haber mentido en esta causa y sostuvo que el sector de Inteligencia del Ejército "investigó el asesinato del soldado Carrasco violando dos leyes nacionales cuando el chico desapareció"; su cadáver, en tanto, fue hallado un mes después dentro del cuartel. >
El militar fue pasado a retiro por Balza, quien rechazó esas imputaciones. En tanto, Correa Belisle reclamó a la Justicia que se reanudara la pesquisa por el encubrimiento.>
Ahora, los camaristas Juan Fégoli, Gustavo Mitchell y Pedro David, de la Sala II de Casación, hicieron caer entonces la decisión de prescripción.
Según dijeron, para archivar la causa se debieron haber analizado todas las normas relacionadas con la prescripción de la acción penal. Y entendieron que el segundo párrafo del artículo 67 del Código Penal habilitaba seguir avanzando en la causa porque suspendía los plazos del cierre de la causa cuando se trata de delitos cometidos en el ejercicio de la función pública, para todos los que hubieran participado, mientras cualquiera de ellos se encuentre en actividad. Carrasco, de 18 años, había entrado al servicio militar obligatorio el 3 de marzo de 1994 pero tres días después desapareció y el Ejército lo consideró un desertor, aunque en realidad nunca había salido del predio. >
Un mes después fue hallado muerto en un descampado dentro de los terrenos de la unidad. Según se determinó, había perecido el día en que desapareció luego de ser sometido a una brutal golpiza y luego escondido en varios puntos del regimiento que estaban abandonados. >
La trascendencia de este caso puso fin al servicio militar obligatorio, abolido por el entonces presidente Carlos Menem. >
Hace más de una década, un tribunal oral en lo Criminal de Neuquén condenó al entonces subteniente Ignacio Canevaro a 15 años de prisión y a 10 años a los ex soldados Cristian Suárez y Víctor Salazar, por considerar que el primero de ellos dio la orden a los otros para que le propinaran la golpiza a Carrasco. También fue condenado a tres años de cárcel el sargento Sánchez, un supuesto arrepentido que ayudó a instalar la versión oficial de la desaparición. Ninguno de esos condenados está hoy en prisión y, cuando se esperaba el juicio oral del caso "Carrasco II" contra varios militares por el encubierto el crimen, se dictó el cierre por la nueva ley de prescripciones.>
DyN