"Soy una atleta de la selección nacional argentina de wushu y que entrena en el Cenard en Buenos Aires cada quince días. Como el wushu ya es un deporte olímpico amateur, en noviembre se realizará el mundial en China y, al mismo tiempo, dará cupos para jugar los Juegos Olímpicos que el año que viene se celebrarán en Pekín. En lo personal, hace dos años que compito y empecé a practicar este lindo deporte en el 97".
Emilia tiene 21 años, es rafaelina. Desde que se inició en esta disciplina, casi desconocida en nuestras latitudes, fue campeona nacional en la categoría intermedio en el 2005, obtuvo el primer puesto rankeable en la categoría avanzados el año pasado, y también fue campeona nacional. En lo que va del 2007 cosechó un primer lugar en el torneo nacional rankeable categoría personal superior y un segundo puesto en el campeonato sudamericano de la categoría superior que se disputó en San Pablo, Brasil.
Es el deporte nacional de China. Debido a su difusión y desarrollo en el mundo entero, fue reconocido como deporte por el Comité Olímpico Internacional (COI). Esta disciplina ha demostrado sobrevivir por más de 5000 años y su inclusión en los juegos olímpicos de Beijing 2008 le pronostican larga vida. Se trata de una actividad individual de exhibición en la que el atleta ejecuta una coreografía, que incluye movimientos gimnásticos, acrobacia, ballet y artes marciales.
El wushu exige al máximo las capacidades artísticas y físicas de los atletas. Trabaja la fuerza, coordinación, elasticidad, equilibrio, salto, velocidad, concentración y aumento de la capacidad de esfuerzo. Diez jueces se encargan de otorgar puntaje basado en los saltos acrobáticos, la flexibilidad, la potencia, la coreografía y el impacto visual que produce el ejecutante. Como es un deporte de exhibición -no de contacto ni lucha-, es muy bueno para jóvenes en desarrollo, estimula la potencia y la fuerza explosiva, insume gran desgaste de energía, exige disciplina y concentración, y educa la voluntad. El entusiasmo que despierta el desarrollo de aptitudes físicas, implica esfuerzo y conlleva a mejorar o cambiar hábitos de vida, aleja de las adicciones y despierta metas de superación. Abre el conocimiento a una cultura distinta, dando lugar a reafirmar valores; promueve el respeto, la humildad y la solidaridad con los pares y mayores.
Actualmente Emilia ejerce su profesión de 8 a 17 horas, y entrena diariamente de 18 a 22. Viernes, sábados y domingos entrena con sus instructores personales o con la selección en el Centro de Entrenamiento Nacional de Alto Rendimiento (Cenar), en Buenos Aires. Se está preparando para participar del Torneo Pre Olímpico que se va a disputar en Beijing (China), en noviembre de este año, como integrante de la Selección Nacional Argentina. Tiene la importante posibilidad de continuar estudiando wushu en un centro de alto rendimiento, en una universidad de China. De ahora en más su ritmo de entrenamiento deberá ser de doble turno y tendrá que suspender su actividad laboral. Por eso necesita del apoyo financiero para poder entrenarse y luego viajar a competir.
Nombre: María Emilia Dalmazzo.
Edad: 21 años.>
Fecha de nacimiento: 30 de septiembre de 1985, en Rafaela.>
Estado civil: soltera.>
Profesión: mecánica dental.>
Historia deportiva: A los 12 años comenzó a practicar Wushu en Rafaela. Se formó bajo la dirección de los instructores Gabriel Cáceres, Mariana Basso y Ramiro Magozzi.>
En el 2005 comienza a entrenar con Hong Pin y tuvo su primera competencia oficial de wushu. >
En diciembre de 2006 fue convocada para conformar la Selección Nacional Argentina.>
Desde abril entrena con la campeona artística asiática Sammi Chen.>