Para el 10 de diciembre, fecha en que se produce el cambio institucional en dos de los tres poderes públicos de la provincia, faltan cien días, y cuando se produzca estaremos ya empezando a levantar las copas por el Año Nuevo.
Sin embargo, hay decisiones que se apuran ante el cambio de gobierno pese a que durmieron durante varios años en cajones de la Legislatura o de la Casa de Gobierno. Se pueden entender esas medidas como la decisión de retirarse con el deber cumplido o bien dejar decisiones ya tomadas para el cumplimiento del próximo gobernador.>
Habría que preguntarse qué cambió en pocos días, para que se deje de lado la intervención a la Caja de Jubilaciones y Pensiones, para dejar abierta la integración de un directorio o consejo asesor como lo establece la ley. Hace varios años que se dejó de lado la situación de emergencia previsional pero recién ahora se anuncia la decisión de dejar de lado la figura de la intervención. >
Hace años que personal contratado que se desempeña en Samco del interior de la provincia viene exigiendo el pase a planta permanente del Estado. Sin embargo, pasaron varios pases a planta de agentes del Ministerio de Salud y no se los tuvo en cuenta. Esta semana, sí se los reconoció aunque no se sabe cuántos son, lo que habla, al menos, de ligereza legislativa y carencia de información de cuántos agentes eventuales tiene el Estado a lo largo y ancho de su territorio.>
También se resolvió determinar una parte anual del presupuesto para que todos los municipios -excepto Santa Fe y Rosario- tengan fondos para ejecutar obras públicas menores que en muchos casos son de extrema importancia. Algunos dijeron que es una manera de reconocer las asimetrías creadas con los fondos del conurbano que reciben las grandes urbes santafesinas.>
Las tres decisiones de las últimas horas obedecen a estrictos criterios de justicia, lo que suena extraño es que se adopten una semana antes de las elecciones y a pocos días de terminarse un gobierno. Deberían haber sido medidas de inicio de una gestión y no dejársela como mochila al que viene.>