Cartas a la dirección

Amar

Señores directores: Quizás la misiva que yo les envío no sea tan importante como muchas que les llegan, pero para mí tendría un valor incalculable la publicación de esta carta dedicada a mi marido.

¿Se puede amar tanto a una persona? ¿Cómo se puede dar cuenta de que se ama tanto a alguien? ¿Te hace bien? ¿Te hace mal? Eso sólo lo puede responder alguien enamorado, pues, amor, yo sí te lo puedo responder, porque me di cuenta de cuánto te amo. ¿Cómo? Porque empecé a sufrir, a sentir cosquillas; porque comencé a dudar, a esperar, a enloquecer... y todo eso es parte del amor. Empecé a valorar. Eso es amar, mi amor. Y todas estas sensaciones me las despertás vos y tu amor hacia mí.>

¿Estoy loca por amarte tanto? ¿Hay que pedir perdón por amar así?, o agradecerle a Dios por haberme dado cuenta no sólo de lo bueno, sencillo, divino y maravilloso hombre que sos, sino también de lo excelente padre, a quien tengo que agradecerle -además- por haberme dado una maravillosa hija, como la que disfrutamos.>

Perdón por haberte hecho derramar lágrimas que no merecías. Lo que sí merecés es que te diga que te voy amar toda la vida. Tu esposa.>

María Alejandra Benítez.>

DNI: 24.475.776. Ciudad.>

Agradecimiento

Señores directores: Cuando uno atraviesa una realidad difícil, angustiante y tiene la posibilidad de encontrarse con personas que no sólo saben brindar asistencia sino que son capaces de ofrecer generosamente una palabra que alivia, una mirada tranquilizadora, un gesto que acompaña, un acto oportuno, todo resulta más suave.

Confirmamos que no existen motivos como tampoco impedimentos externos para hacer del sistema de salud un encuentro humano. Sólo son las capacidades y virtudes de cada sujeto lo que facilita o no ese vínculo. Nuestra mamá ya no está físicamente, pero sentimos la tranquilidad de haber compartido su cuidado con quienes en el sanatorio San Jerónimo hacen de su lugar un espacio de vocación y solidaridad. A todos, nuestra gratitud para siempre, en especial al Dr. Fernando Marotte, a las enfermeras Brenda, Cintia, Fernanda y Mariela, que sin dudas son ejemplares trabajadoras. Y a nuestros amigos/as, naturales creadores de un amor incesante.>

Ana María y Cristina Cura >

DNI. 12.712.789.>