Frank Cornell (Morgan Freeman) es un pez gordo, comanda una banda de ex militares, devenidos mercenarios, asesinos a sueldo contratados por grupos de presión, como él mismo se define en un momento del filme.
Ray Keene (John Cusack) es un profesor de educación física y entrenador de béisbol, padre de un adolescente un tanto conflictivo. Ambos atraviesan un momento difícil de sus vidas, luego de la reciente muerte de la esposa de Ray y madre del chico a causa de un cáncer.>
Para recomponer un poco la alterada relación entre padre e hijo, deciden irse de campamento a un bosque en medio de una montaña, no muy alejado de la ciudad donde viven.>
En paralelo, Frank y sus colegas están organizando un golpe, pero los planes se ven alterados cuando el veterano jefe tiene un accidente de tránsito que lo lleva al hospital. Allí, descubren su verdadera identidad (un ex agente de los servicios secretos) y el FBI lo detiene e intenta trasladarlo a un lugar seguro. Plan que será abortado por los compañeros de Frank, justamente cuando éste era transportado a través de la montaña boscosa por donde decidieron pasear Ray y su hijo.>
Pero si bien los asesinos a sueldo logran frustrar el traslado del peligroso Frank, provocan un accidente de tal magnitud que el hombre termina esposado, golpeado y perdido en medio de un río de montaña, luchando con un agente del FBI mientras ambos son arrastrados por las aguas.>
En esa situación, y cuando ya el policía está agonizando, Frank es rescatado por Ray y su hijo, quienes se harán cargo de la situación. Aquí es cuando uno empieza a sospechar que Ray algo sabe del oficio, y, en efecto, se trata de un ex policía, como se sabrá un poco después.>
A partir de ese momento, comenzará un raid de aventuras en medio del bosque que tendrá como protagonistas a Frank, Ray y el chico, por un lado, a los asesinos por otro, al FBI y a la policía local por otro, cada bando haciendo su juego, con marchas y contramarchas, órdenes y contraórdenes.>
La violencia, la confusión, el peligro y las señales equívocas serán una constante, circunstancias que no impedirán que, a pesar de lo raro de la situación, surja una extraña y fuerte lealtad entre el veterano, el entrenador de béisbol y el muchacho. A quienes se les unirá una joven que casualmente también andaba paseando por el bosque con su novio, quien, con menos suerte, pronto cae víctima del fuego cruzado.>
"El contrato" no es más que un entretenimiento, con mucha acción y poca verosimilitud, en el que la vida de una pequeña población se ve alterada por una serie de hechos violentos, con implicancias de todo calibre y que llegan a salpicar al propio presidente de los Estados Unidos. Una cadena de crimen y corrupción, que seguirá su curso, aun cuando el episodio que tiene como protagonistas a los modestos héroes locales sea superado felizmente.>
Un divertimento que tiene como principales condimentos la presencia de dos buenos actores, Freeman y Cusack, que ponen su oficio para que la propuesta no se pierda en la masa anodina del montón.>
"The Contract", Alemania-EE.UU./2006, color; hablada en inglés. Dirección: Bruce Beresford. Con Morgan Freeman, John Cusack, Jamie Anderson, Megan Dodds, Alice Krige, Bill Smitrovich, Ned Bellamy, Jonathan Hyde, Corey Johnson. Guión: Stephen Katz y John Darrouzet. Fotografía: Dante Spinotti. Música: Normand Corbeil. Edición: Mark Warner. Presentada por Distribution Company. Duración: 96 minutos. Sólo apta para mayores de 13 años. Se exhibe en Cinemark.
Laura Osti