Hace tiempo que la moda dejó de ser un rubro exclusivo para mujeres. Por eso, para que los caballeros no se queden afuera, les acercamos los tips indispensables a la hora de organizar el vestidor para la primavera-verano que se viene.
¿Qué se va a usar? Claro que depende de los gustos o estilos de quien deba vestirse, pero se destacan los equipos monocromáticos, en colores claros y, por supuesto, el clásico infaltable de la temporada estival: el blanco. También, para el que se anime, las rayas y los estampados sutiles.
Una recomendación: íHay que animarse a las bermudas! Vienen en diferentes géneros y tonalidades, que se adaptan perfectamente a los distintos estilos.
El jean es un básico que nunca falla y si bien con las altas temperaturas se hace un poco complicado elegirlo, siempre es bueno tener uno cerca; es un aliado de fierro. Sigue también muy vigente la onda retro en calzados y abrigos.
Todos conocemos los veranos santafesinos, muy calurosos y húmedos, pero si refresca, es mejor estar prevenidos. Siempre conviene que tengan a mano un cardigan de hilo, o bien, una campera liviana de gabardina o denim.
Las zapatillas acompañan perfectamente un look descontracturado, urbano, cómodo pero sin por eso dejar de ser elegante. Se vienen de cuero o símil, con cierres de velcro, además de las típicas informales de lona tipo All Star de Converse y las infaltables sandalias también con cierre de velcro.
Camisas lisas, chombas, pulovers con escote en "v" y mocasines siguen siendo las prendas emblemáticas del guardarropas masculino santafesino. Nuestro hombre es bastante conservador y reticente a los cambios, respetando los íconos clásicos en diseños y colores. Así es como las tendencias de cada temporada se manifiestan sólo en detalles.
Mientras los más jóvenes se permiten y quieren diferenciarse por los colores, las nuevas texturas y lo que marque a veces la moda joven de otros países, el estilo de los más grandes sigue siendo clásico y buscan prendas de buena calidad.
Los básicos siguen siendo saco, camisa lisa, pantalones -con o sin pinzas- y, para los fines de semana, el jean. En cada uno de ellos, lo nuevo de la moda se ve en pequeñas muestras y no en toda sus posibilidades y alternativas.