PRIMAVERA/VERANO - DECORACIÓN
Para vivirla, para mostrarla
La casa, desde "adentro". Más allá de las últimas tenencias en diseño de interiores, a la hora de decorar una casa se debe tener presente la comodidad, quiénes la habitarán, sus gustos, placeres y personalidades. Ambientes cómodos y estéticos para un mejor y más grato aprovechamiento del espacio. textos de Revista Nosotros

A lo largo de la historia, el arte y la arquitectura se unieron para desarrollar diseños de ambientes y de mobiliario de acuerdo a diferentes criterios que priorizaron la belleza, la funcionalidad, simpleza o comodidad en diferentes momentos.

En las últimas décadas ante la necesidad de efectivizar los ambientes, de volverlos más cómodos, funcionales y estéticos, el diseño de interiores se convirtió en "un campo que nos compete a todos, porque todos vivimos y trabajamos en interiores. Todos son `adentro', desde una habitación hasta el patio o la terraza. Son espacios construidos por el hombre, el habitat en que uno se desarrolla. Por eso, diseñar estos espacios es adecuar el `adentro' a necesidades de quienes los habitan. Sea de trabajo, ocio, descanso, o cualquier otra actividad que desarrollemos en ellos, los ambientes deben ser gratos, cómodos, deben tener la luz adecuada y todo lo necesario para habitarlo". Así explicó a Revista Nosotros Lidia Ferré de Peña, regente de la carrera de Decoración de Interiores que se dicta en el Instituto Superior N° 12 de nuestra ciudad.

En todos los ambientes, en todos los "adentro", a través del mobiliario, del color de los muros y los objetos que los habitan, "se busca, fundamentalmente, la dignidad del espacio y la adecuación al uso -agregó Lidia-. Hoy, las tendencias de la moda plantean un revival de ciertos estilos de diseño, usos y formas de objetos de la década del '60 junto a cierto `barroquismo' en objetos como las lámparas arañas, los arreglos florales en lugar de la flor minimalista".

Deja vú

En formas, colores contrastantes, tapizados y hasta las pantallas, la tendencia es reformular el estilo de los 60, con los provechos que posibilitan los avances tecnológicos. Así, en una especie de deja vú, el mobiliario de moda es muy similar al de nuestros padres, pero "no es una copia sino una alusión, una cita de lo que pasó y que hoy resurge con algunos detalles modernos", opinó Lidia.

En sillas y sillones, por ejemplo, se privilegian líneas rectas y la simpleza por sobre la comodidad; y en las pantallas de lámparas, que dejaron de lado las formas cónicas que se usaron por un tiempo y hoy dan paso a las formas cilíndricas.

Cada casa, un mundo

Más allá de las últimas tenencias en diseño y decoración de interiores, para Gustavo Wedertz, diseñador santafesino, "la casa es para vivirla, y no para mostrarla. Debe pensarse para vivirla, buscar sensaciones, ver cuáles son las necesidades del ambiente, lograr un lugar donde quien lo habite se sienta cómodo, pueda descansar, buscar refugio después de un largo día de trabajo".

Se dice que la casa propia habla de uno, de sus prioridades, sus amores, placeres y disgustos. Por eso, cada ambiente debe responder a las necesidades de quien lo habita, ofrecerle la comodidad, la seriedad o aquello que se necesite. "Hasta hace algunos años se concebía a la decoración como algo estético pero, de un tiempo a esta parte, la gente prioriza aspectos funcionales y conjuga belleza con comodidad. Por eso, al decorar una casa se estudia a la persona, sus gustos, su personalidad, para reflejarla en los ambientes. Si bien uno aplica un estilo al decorar, los ámbitos dependen de las características propias de quienes los habitan, de sus gustos y comodidades".

Para este diseñador, "cada vez más la gente deja de lado la `casa museo', aquellas con objetos perfectos, delicados, donde los chicos no pueden tocar nada. Hoy, incluso las personas mayores se mudan a departamentos nuevos, con mobiliarios más funcionales, más actuales". Todo parece indicar que la prioridad ya no es el legado familiar, sino la comodidad y practicidad de los ambientes.

Clásicos

En los objetos cotidianos, las tendencias revival se evidencian en las patas cónicas de sillas y mesas, las inclinadas, o aquellas que se abren en línea recta. Si se presta atención, muchas las patas ya no son sólo de madera; algunas mesas la combinan con metal o chapa. Si bien "tendemos a la línea horizontal y vertical, porque sus ángulos rectos nos generan un orden visual, nos tranquilizan; hoy gracias a la tecnología existen incluso paredes aladeadas, inclinadas", opinó Ferré de Peña.

Por su parte, Wedertz recomienda amoblar ambientes con muebles que, "por más que tengan líneas rectas, modernas, no deben pasar de moda, porque uno no amuebla la casa cada dos o tres años. Lo ideal es elegir muebles que, si bien pueden tener líneas rectas, sean funcionales, de buena calidad, y lo suficientemente clásicos como para no pasar de moda, para no evidenciar demasiado el pasar de los años".

Mucho más que un detalle: el color

Aun cuando parece ser una cuestión simple, a la hora de elegir el color de cada ambiente se debe tener en cuenta que "hay que saber manejarlo -opinó Gustavo Wedertz-. El color es un tema particular por el cual recomiendo consultar a un profesional".

Es que, si no está bien elegido, el color cansa y puede generar sensaciones de agotamiento. De cualquier modo, a diferencia del mobiliario, es algo que se renueva con el tiempo.

En este sentido, Wedertz aconseja "no utilizar un color por habitación, sino planos de un color: trabajar tonos tranquilos, combinar el fondo de una cama, de un sillón, con colores interesantes".