Toco y me voy
La primavera está de moda
ííIuuju! llegó la primavera. Por ol general, este escriba y este dibuja escriben y dibujan lo que se les canta durante todo el año. Pero la primavera -y la colección de modas que la acompaña- es motivo suficiente como para escribir y dibujar "a pedido". ¿Qué corno es un strapless? + Néstor Fenoglio.

La gente que coordina y edita la Revista Nosotros tiene un alto contenido de ingenuidad o adora los juegos peligrosos: que Fenoglio y Dlugoszewski juntos (que cultivan la exclusiva moda Barranquitas: cortos de fútbol de los setenta, chancletas de edad indefinida, camiseta o musculosa ochentosa, sed porronera siempre actual) opinen sobre moda, es lo mismo que Bush diserte sobre la protección de la capa de ozono. parecieran ser dos mundos que no pueden siquiera rozarse, pero aquí estamos, mecachi, y no nos van a asustar un par de hormonas sueltas.

La primavera, más esta primavera precedida por un invierno tan prolongado y frío y por una sucesión de días lluviosos, estalla ahora con sus verdes incipientes, sus pajaritos y sus flores. Hasta las almas más rudas y destempladas sienten una natural predisposición a la expansión (que se traduce en el manoteo al vuelo de lo que está al lado; le pasó a la Tona, la cuñada del Chupa, que recibió propuestas concretas por debajo de la mesa; el Chupa le hacía ya honor a su apodo, la Tona no podría recibir propuesta alguna de hombre sobrio, ni con la ayuda de catorce primaveras juntas), a la alegría, a la salida al aire libre (cuidado con los picnic: embarazan), a la distensión, al baile...

Y la moda, esta vez, aunque no entiendo un soto al respecto, parece querer asociarse a tanta algarabía general: colores fuertes e impactantes, flores, mariposas y motivos selváticos, todo en grande, todo alegre, todo cool.

Por ejemplo, mis chiquitas, deben enterarse que hay una "rica paleta de colores" (tomá, te lo dije) y una moda "desenfadada", con lo cual uno presupone, ateniéndose a los movimientos pendulares de casi todo, moda incluida, que venimos de una moda enfadada o caracúlica. Ahora, no: estamos de joda.

La primera sensación machista es advertir cómo los esfuerzos femeninos en el gminasio tienen ahora pleno correlato con las prendas más ligeras (que no es lo mismo que ser ligeras de prendas, que es otra cosa, primaveral también), pues, déjenme decirles, chicas: están muy lindas.

Así el estilo "deportivo y urbano" les sienta (y cuando se levantan, ni les digo) bárbaro y pueden llevar con sana elegancia esos diseñor lumnisos, auqnue la moda tienda a abandonar los ochenta y abrevar en los sesenta. Parece que nosostros solos nomás vamos apra adelante: la moda, va para atrás, con lo que vaticino, en algún momento un desencuentro muy grande.

Ya saben, y si no lo empizan a saber por los sicodélicos colores de las vidrieras o por esta producción de la revista Nosotros, que priman el azul eléctrico (aun contra las campañas de racionalización del uso de energía que te quiere enchufar al EPE), el verde furioso y el rosa alilado; pero también el amarillo, el verde lima, el fucsia y el azul francia. Bah: color que anda suelto, ahora entra en la nueva colección primavera-verano.

Se usarán (ívamos, todavía!) las minis en vestidos bombé (que no es lo que ustedes piensan: siempre con la idea fija, ustedes) y strapless y también los pantalones chupines. Acá chupines tenemos un montón, así que venimos a descubrir que las soberbias curdas de muchos de nuestros más dilectos amigos, están recontra a la moda.