Con la idea de transformar el basural en una plaza, un grupo de vecinos de Loyola Sur comenzó a trabajar hace dos meses para remover los residuos y recuperar el terreno atravesado por las vías del Ferrocarril Belgrano, que hace años dejó de circular por la zona.
"En la última inundación el agua quedó estancada y había animales muertos. Los sacamos y quemamos porque había antecedentes de leptospirosis. A partir de ahí empezamos a limpiar el terreno porque decidimos que era mejor tener un espacio de recreación antes que estar conviviendo con un basural y el peligro que esto conlleva", sostuvo Roberto Matejka, el impulsor de la idea.
Palas y rastrillos sirvieron para levantar "ovejas y perros muertos, pañales y todo tipo de inmundicias" que, según los vecinos, se habían acumulado con el correr del tiempo y la ausencia de mantenimiento.
El predio que están recuperando se encuentra sobre Pedro de Mendoza y limita con J.M. Reynares y Zapata Gollán. Tiene unos 30 metros de ancho y 200 de largo y ha sido demarcado con cubiertas de autos que consiguieron a través de donaciones.
Pintadas de varios colores, las gomas procuran evitar el asentamiento de "casitas y ranchos" que ya han avanzado sobre el predio y delimitar el espacio en donde los vecinos esperan concretar en corto plazo un proyecto que incluye, como necesidad primordial, la concreción de una plaza y una canchita de fútbol.
María tienen cinco varones que, al igual que otros chicos, tienen la calle como lugar de juego porque en el barrio no hay espacios de recreación. "Quieren andar en bicicleta o jugar a la pelota, a las escondidas, a la tocada o a lo que sea y tienen que hacerlo en la calle porque no tienen otro lugar".
La plaza más cercana, según relatan los vecinos, está a 20 cuadras y el problema es que a veces no alcanzan los juegos para todos. "Tener una plaza sería el sueño de mis hijos y el mío también", afirma María.
No piden dinero sino juegos y unos arcos de fútbol para que niños y adolescentes puedan distraerse. "Los chicos no tienen espacios donde estar y éste sería un buen lugar para ellos y para nosotros, para sacarlos de la calle y para poder tenerlos controlados. Hacen falta más espacios donde se puedan recrear y aprovechar mejor el tiempo libre", opinó Roberto.
El predio ya no se asemeja a un basural. El trabajo de los vecinos y el que realizó una máquina municipal ayudaron a cambiarle la imagen al lugar. Pero el terreno aún no está listo para transformarlo en plaza. "Mientras no venga de nuevo la máquina estamos atados de pies y manos. Si nos llegan a traer algún juego no lo podemos colocar hasta que no esté nivelado", opinaron las mamás, quienes comentaron que la Municipalidad ya les donó 21 árboles que no pudieron ser plantados porque el lugar aún no está listo.
Los vecinos son concientes de que "los terrenos pertenecen al Ferrocarril", pero afirman que "el anillo protector de las defensas anuló las vías". No obstante, de reutilizarse el ramal Roberto sostiene que el proyecto que plantean es de "fácil remoción". Se trata de "correr un juego o un árbol". Mientras tanto, ganan un espacio para el barrio y convierten un basural en un lugar de recreación para chicos y grandes.
Consultados acerca del apoyo que recibieron de la Municipalidad, Roberto sostuvo que al enviarles la máquina para nivelar el terreno "hay un destello de esperanza de que nuestro proyecto se haga realidad".
Una calesita, un tobogán, unas hamacas y un par de arcos para armar una canchita de fútbol forman parte del pedido que los vecinos realizaron ante la Secretaría de Obras Públicas. "Nos dijeron que iban a hacer lo posible para conseguir unos juegos, que no había porque tenían que arreglarlos, pero que iban a intentar conseguirlos", afirmó Silvia, quien comentó que los vecinos están dispuestos arreglarlos y ponerlos en condiciones.
Ambicioso
Con la ayuda de dos estudiantes de arquitectura, Roberto Matejka diagramó un proyecto más ambicioso para revalorizar todo el terreno.
Un salón de usos múltiples, la infraestructura para una vecinal, una cancha de bochas para las personas de la tercera edad, una de vóley, otra de básquet e incluso una de tenis, integran las aspiraciones de este grupo de vecinos que demandan espacios de reunión, aprendizaje y distracción.
No pretenden que se concreten todos al mismo tiempo. Para ellos, es fundamental ir paso a paso y entre las prioridades figuran la plaza y la canchita de fútbol.