De la Redacción de El Litoral
Una nena de 9 años y un chico de 12 recibieron perdigonadas en sus miembros inferiores anoche, en inmediaciones de una finca donde festejaban un cumpleaños, en Riobamba al 8200.
Todo indica que las criaturas participaban o estaban cerca de la casa de la fiesta cuando otro menor -de 14 años- que no había sido invitado, pretendió ingresar al lugar lo que fue negado por un sujeto mayor de edad.
El chico rechazado no tuvo mejor idea que buscar un arma de fuego y, desde una de las ventanas, comenzar a disparar a los asistentes.
La madre del nene herido escuchó los gritos y se levantó de la cama que ocupaba en una vivienda vecina.
Al observar el penoso cuadro llamó a la policía que a su vez se comunicó con los servicios de emergencia cuyos empleados acudieron al lugar. Finalmente los dos nenes fueron trasladados al hospital de niños Dr. Orlando Alassia donde se recuperan.
El estado de ambos es estable pero la nena reviste más gravedad debido a que se aloja en la Unidad de Cuidados Intensivos porque perdió mucha sangre. Así lo confirmó esta mañana el Dr. Miguel Candioti quien confirmó que en ningún caso existen complicaciones para la vida pero rogó esperar 48 horas para "tener un panorama mucho más claro".
En el mismo sentido el profesional se lamentó de que cada vez se registren más sucesos de este tipo que comprometen la vida de los menores de edad, aunque aclaró que en la mayor parte de los casos se trata de heridas leves que no se reportan policialmente, por lo que no adquieren magnitud.
En tanto, fuentes de la Seccional 8va. consignaron que arrestaron a un hombre de 38 años y a dos jóvenes de 17 y 19 años, en averiguación de antecedentes.
Además, la comisión policial requisó minuciosamente la vivienda desde donde habría partido el disparo y secuestró un tumbera calibre chico y un cartucho calibre 16 mientras continúan las pesquisas y se instruyen actuaciones con conocimiento de la Justicia.
La madre del nene baleado relató que hace dos meses llegó con sus ocho hijos desde el Chaco buscando "trabajo y seguridad" en nuestra capital.
Desde entonces, la mujer se dedica a elaborar churros para la venta "y de eso algo saco", contó.
A menos de ocho semanas de residir en esta ciudad su hijo de 12 años fue baleado y se encuentra internado: "Nunca tuvimos problemas de ningún tipo" aseguró la señora, por lo que se mostró sorprendida de lo ocurrido anoche.
En lo que va del año hubo otros dos casos de suma gravedad que terminaron con chicos fallecidos en circunstancias violentas.
De todos ellos los más resonantes fueron el de Lisandro Zuliani, de 6 años; y la reciente desaparición de Jonatan Mansilla, de 10.
A Zuliani lo encontraron en aguas del río Salado, el 20 de abril, a 300 metros al sur del puente de la autopista Santa Fe-Rosario. Lisandro estaba desaparecido desde el martes 17 del mismo mes y según la familia se atribuyó responsabilidades a una familia vecina, con la cual los Zuliani se encontraban enemistados.
Por su parte "Joni", como lo llamaban en su casa, falleció tras recibir un balazo que primero atravesó la cadera de su padre, que estaba delante. El hecho ocurrió la madrugada del domingo 26 de octubre frente a un pool de pasaje Falcón, entre Mocoví y Reutemann. Eso es barrio Abasto, al noroeste de la ciudad, próximo al Mercado de Productores. El mismo disparo que mató al chico de 10 años, hirió a su padre, Ramón Santos Mansilla, de 34 años.