Los investigadores del secuestro extorsivo de un anciano en un geriátrico ilegal de José C. Paz procuraban determinar si los dueños del establecimiento, ya detenidos, llegaron a apropiarse de los bienes de la víctima y si llevaron a cabo prácticas similares con otros abuelos que estuvieron alojados en el lugar.
Fuentes policiales informaron que tras concluir las excavaciones en el lugar, en las que se descartó la existencia de restos humanos enterrados en el predio, se inicia una etapa de análisis de documentación y seguimiento de los movimientos de bienes de los detenidos y de la víctima, Lorenzo Cavallero, de 77 años.
La pesquisa se inició la semana pasada cuando un primo de Cavallero denunció que desde hacía varios días las personas que administraban el geriátrico le exigían 30 mil pesos para poder ver a su pariente.
En el marco de la investigación se descubrió que Cavallero había muerto días antes y que su cuerpo estaba en el Hospital Mercante de José C. Paz.
Los investigadores presumen que los administradores del geriátrico ilegal, además de extorsionar a la familia del anciano, se apropiaron de algunos de sus bienes y hasta cobraron su jubilación, práctica que sospechan también llevaron adelante con otros ancianos que murieron tras estar alojados en el lugar.
Cavallero, explicaron las fuentes, tenía varias propiedades y plazos fijos y además no tenía descendientes, lo que facilitaba la maniobra de los criminales, explicaron las fuentes.
Por tal motivo, los pesquisas están abocados ahora a estudiar documentación del anciano y los movimientos de dinero de los cuatro detenidos.
Además, la policía, que actúa bajo las órdenes del fiscal federal de San Martín Jorge Sica, comenzó a contactar a familiares de otros ancianos que se alojaron en ese geriátrico con el fin de determinar si pudieron ser víctimas de maniobras similares.
Si bien Cavallero se hallaba alojado en ese sitio desde mayo pasado, el geriátrico funcionaba allí, según vecinos, desde hace unos cinco años y siempre solía contar con entre ocho y nueve ancianos.
Carlos, un vecino de la casa situada en Girondo 185, de José C. Paz, relató esta mañana a la prensa que el sitio era un "cuida abuelos" y que se identificaba mediante carteles en la puerta y en la ruta 8, próxima al lugar.
Télam