Agustina de Giovanni

%sNadadora y estudiante


Inquieta y emprendedora.

Comenzó a nadar a los 9 años. Fue campeona nacional, sudamericana, representante panamericana, mundial y olímpica. Pero esta joven santafesina no se contentó con ello. Estudia Finanzas y Negocios Internacionales en la Universidad de Alabama, Estados Unidos. Le gusta aprender otros idiomas, pintar, leer y viajar.

textos de Luis Gudiño. foto de Luis Cetraro

%sLas primeras brazadas.

"Después de practicar vóley, tocar el órgano, jugar ajedrez y hacer gimnasia deportiva, unos meses después de cumplir 9 años, comencé a nadar. ¿Por qué?. Porque mamá me dijo: `nena, en casa, sin hacer nada, no te quedás. Era (soy) muy inquieta, hasta molesta seguro; por la noche me era muy difícil poder dormir porque no estaba cansada, con pocas horas de descanso por noche yo estaba con pilas nuevamente. Así que me dijo: `elegí un deporte o actividad, por favor'. Como mi mejor amiga había empezado natación, dije ílisto!, empiezo con ella natación. Pero se me pasó un detalle: Sabina nadaba en Unión y los De Giovanni siempre fuimos a Regatas, vivíamos a menos de diez cuadras. Tuve que ir a Regatas... así empecé y me enamore. Y creo que mamá también porque estaba muerta cuando llegaba a casa y me dormía tempranito".

Alegrías inolvidables.

"En la natación tengo recuerdos de una felicidad inexplicable en momentos claves para mi. En 1999, en Taborín Córdoba, cuando gané mi primer Nacional de Juvenil, saltaba dentro del agua y con Roberto Ortíz -mi entrenador de Regatas- llorábamos afuera de la pile y nos abrazábamos. La imagen que tengo es de él tan emocionado, que me llenó aún más de felicidad. Después, en 2003 en Brasil, cuando establecí mi primer récord sudamericano absoluto, fue tan lindo, tan hermoso torneo. Nuestro equipo me ayudó mucho para poder nadar tan rápido. Otro momento importante fue cuando me dijeron que iba a los Juegos Olímpicos de Atenas y estar ahí esos días fue un sueño increíble. La última gran emoción fue cuando firmé los papeles para entrar en la universidad donde estudio. Finalmente había logrado algo que tanto quise y por lo que luché. Pero en el deporte tengo muchas alegrías. Le dí 10 años de vida... la vida es hermosa pero con la natación es sensacional".

La tristeza.

"Cuando uno de mis primeros entrenadores falleció fue una gran tristeza: Sebastián Lasave, gran nadador y talentoso. Me encantaría que él aún estuviera entre nosotros para mostrarle lo que hice y contarle lo que hago. Triste fue dejar mi club, cuando tuve que cambiar de Regatas a Gimnasia y Esgrima, no porque no me gustaba Gimnasia, al contrario, ellos me cuidan y respetan como muy pocos y los quiero mucho -lo saben-, pero por la edad que tenía cuando tuve que tomar la decisión de irme (16 años), me dolió mucho, porque dejaba tantas cosas, tantos recuerdos. Fue una decisión dura, pero debía tomarla".

Lejos de casa.

"íUf!, vivir alejada de la familia no es nada fácil, a pesar de que uno viaja mucho desde chico, no es lo mismo `vivir' lejos, y más en otro país; saber que tu casa no es más tu casa, o tu cama ya no es la misma... Extraño mucho a todos. Mi hermana y sus reacciones similares a mi mamá y tan única y gran hermana, a mi hermano tan divertido y divino como siempre. Para mamá y papá no tengo palabras, es mucho lo que siento por ellos para poder expresarlo, extraño mucho a todos. A mi abuela, la familia de mi papá y mamá, mis amigos, amigas. `Mi gente' y Santa Fe".

Descubrimientos.

"Estando sola, lejos de casa y en una cultura diferente, descubrí muchas cosas. Cosas que no sabés que podes hacer, otras que dabas por hecho tenerlas en casa y ahora no las tenés y las extrañás. Descubrí que soy más paciente de lo que pensaba, que no bajo los brazos por ninguna razón, que soy muy `cabeza dura', que tomo muchas cosas en serio y necesito relajarme un poco más; que me encanta trabajar con gente, con un equipo, que mis opiniones son tenidas en cuenta. Descubrí que hasta no conocer bien a una persona no saco ninguna conclusión, porque muchas veces, hablar de más no ayuda".

Argentina, desde Estados Unidos.

"No veo muchas noticias de Argentina, y las que ellos transmiten sé que no son 100% verdaderas. Es difícil volver, porque ver a la misma Argentina que veía siempre pero con diferente experiencia, acostumbrada a otra cultura, a veces me cuesta o no me gusta ser objetiva con mi país, porque hay sentimientos de por medio".

Estados Unidos, desde adentro.

"Lo veo muy distinto de como lo vemos en Argentina. Mi experiencia es que, cuando estaba en casa, lo único que recibía eran noticias negativas del país, y creo que tiene más cosas positivas que lo que la mayoría de la gente piensa. Viviendo en EE.UU. uno se puede dar cuenta de eso, y además, conmigo han sido muy gentiles, no tengo ningún argumento en contra ya que no lo he probado. Allá vivo como todo deportista que vive en Alabama: estudiando, entrenando mucho, trabajando, pensando en el futuro. Sólo que en vez de mirar partidos de fútbol americano todo el tiempo, miramos o escuchamos nuestro fútbol. Principalmente Unión".