DE RAÍCES Y ABUELOS
Un cochero, un amor y otras aventuras
Familia Guindón.
Una historia se puede contar con los recuerdos que van pasando de generación en generación. Así fue elaborando este relato Patricia Guindón sobre sus antepasados.
textos de Mariana Rivera
"Soy Patricia Guindón y me apasiona la historia familiar, en especial saber sobre mis ancestros. Quiero contar lo poco que sé por relatos de mi padre, tíos, primos y otros parientes que encontré con el tiempo". Con estas sencillas palabras, nuestra lectora oriunda de Coronda presentó -a través de un mensaje en el correo electrónico- su historia para De Raíces y Abuelos. "Hace alrededor de 135 años, AdŽline Malachier se estaba casando en una catedral en Estocolmo con un señor de la alta sociedad. De pronto irrumpe, montado en su caballo, Joseph Guendon, el cochero de la familia, de quien la novia estaba enamorada. Ante el estupor de todos... escaparon, pero la aventura duró poco: al nacer su primer hijo, Òmile, los padres de Adéline enviaron a Joseph a labrarse un futuro para su familia y no regresar hasta conseguirlo". Patricia aclara que "a esta parte me la contaron dos primos de mi padre: Richard, de La Falda (Córdoba) y Roald, de San Cristóbal (Santa Fe), a quien dedico este pequeño homenaje, ya que fue el primero que conocí. Nos recibió en su casa, aún sin conocernos -quien el pasado 17 de abril partió a la Casa del Señor- junto a mis bisabuelos franceses, oriundos de OppŽde y Ménerbes, Cantón de Avignon, respectivamente". "Todos estos datos los supe por mi primo hermano Roberto, que reside hace 18 años en Ginebra (Suiza) y que visitó esos bellos lugares del sur de Francia. No existe registro de ingreso en Buenos Aires, suponiendo que llegó a estas tierras por Brasil. Fue herrero en el Palacio San José y donó una lanza de guerra hecha por sus propias manos". En este punto de la historia, Patricia explica que el técnico Carlos Ratto, del Museo de Loma Alta, le informó que "en la Sala Caseros y Organización Nacional (hoy en reparación) hay una vitrina que guarda una lanza que perteneció al General Urquiza, que fuera usada por el General Virasoro, en Caseros. Fue un obsequio del herrero artista José Pedro Guindón. Hasta el año 1945 estuvo en la armería real de Estocolmo ya que había sido obsequiada al Rey Carlos XV, de la Casa de los Berandotte". La lanza lleva el escudo de la Confederación y varias inscripciones. Una de ellas dice: `valiente entrerriano colmóse de gloria en los campos de honor'. Es de palo santo y tiene un largo poco común: 3,2 metros. El portal y verja del jardín francés son de hierro fundido, hechos por el herrero Francisco Lorulla, de Buenos Aires.
Trabajo empeñoso
Patricia Guindón continúa el relato de su historia familiar. "Lo que si sé es que cerca del año 1877 vivió en Estancia Maciel (Coronda) y cerca de Matilde había un histórico ombú, en el cual cavó una fosa hasta el nivel del agua subterránea. Dicha fosa contaba con una escalera para escapar del ataque indígena". "Luego de unos años de sacrificado trabajo en el campo ahorró para mandar a buscar a su esposa e hijo. Recibió del gobierno de la provincia una parcela lindante entre Larrechea y Loma Alta. Y en 1880 nació su otro hijo, Juan Manuel. Aquí es cuando se cambia el apellido de Guendon a Guindón". "No llegué a conocerlo muy bien -aclara-, ya que al morir yo tenía 6 años. En su juventud, mi abuelo Émile y mi bisabuelo viajaron a su patria a recibir una herencia en monedas de oro. Le tocaron dos a cada uno de mis tíos y a mi padre". Su tío Esteban es el único sobreviviente de esta particular familia. Tiene 83 años y una exquisita memoria. Él le contó a Patricia que habían traído la primera máquina surcadora. Su abuelo se casó con Teresa Gavatorta, tuvieron nueve hijos y se dedicaron a la agricultura y a la ganadería.
Un árbol frondoso
"Mi padre, Fernando, se casó con Aurora Escalante y tuvieron ocho hijos, que en la actualidad tienen entre 25 y 45 años. En enero de 2004, gracias al retorno de mi primo desde Suiza y el deseo de estar en familia, se hizo una reunión de los Guindón, a la que asistieron unas 70 personas, quienes revivieron gratos momentos y homenajearon a mis nonos". Patricia Guindón también contó una anécdota: "En febrero de 2004, estando de vacaciones en La Falda (Córdoba), un changarín del lugar nos relató que en los años '70, mi tío Eliseo fue el primero que sembró en La Pampa de Olaén, que eran unas serranías que el Ejército usaba como campo de entrenamiento". Otro testimonio que enriquece la historia familiar. Por último, Patricia afirma: "este pequeño pero sentido relato es para todos mis parientes Guindón, descendientes de Joseph; a mis parientes Tacco de Neuquén, Borzone de Santa Fe, Córdoba, San Cristóbal, Gálvez, Piaggio, López, San Carlos y Coronda. Dejo mis sinceros agradecimientos por los aportes de datos, fotos, anécdotas, etc. A mi esposo Mario, al Archivo Parroquial, a Tila Marioni Berra, a Roeld y su esposa Betty, a Richard y Erich de La Falda y a mi primo Roberto. Finalmente, es mi deseo poder ir a Francia y besar el suelo de mis ancestros. Por eso, a cualquier familiar que se interese, por favor que escriba a mi domicilio de General López 1453, (2240), Coronda o comunicarse al teléfono 155-017591".
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