SALUD
Sol sin riesgos


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El cambio climático favorece el aumento de los casos de cáncer de piel. Los especialistas señalan que es fundamental cuidarse del sol entre septiembre y marzo.

fuente: agencia pro salud news. foto de El Litoral

+ por revista Nosotros

Los meses de verano y primavera son ideales para desarrollar actividades al aire libre. Sin embargo, permanecer mucho tiempo expuesto a los rayos ultravioletas sin tener en cuenta las medidas de protección solar, puede resultar riesgoso.

Como consecuencia de los cambios climáticos y fundamentalmente al adelgazamiento de la capa de ozono, en los últimos años el clima se ha vuelto más extremo, generándose una mayor "agresividad" de los rayos solares. Esta característica afecta a determinados países, entre los que se encuentra la Argentina, debido a su cercanía con respecto al llamado "agujero de ozono". Otros factores, como el fototipo de piel de sus habitantes, también contribuyen a que en nuestro país se presente una importante cantidad de casos de cáncer de piel.

Tema de un congreso

"Las transformaciones que se están produciendo a nivel mundial influyen en nuestra piel, que es la `carta de presentación' de todos los individuos. Por eso, resulta de vital importancia trabajar sobre la educación y la información, a fin de producir un impacto que pueda contribuir a la prevención de diversas afecciones, entre las que se encuentra, por ejemplo, el cáncer de piel", expresó el profesor Ricardo Galimberti, presidente del 21� Congreso Mundial de Dermatología (CMD) que se desarrollará en Buenos Aires desde mañana y hasta el viernes 5 de octubre.

Por su parte, el doctor Fernando Stengel, director del comité científico del CMD postuló: "Generalmente la gente piensa que hay que protegerse del sol en los meses de verano pero ese concepto es falaz y riesgoso pues, en el hemisferio sur, la época durante la que más hay que cuidarse se extiende de septiembre a marzo, produciéndose durante diciembre el pico de densidad de la radiación ultravioleta".

Con respecto a las "herramientas" disponibles para llevar a cabo una adecuada protección, el doctor Stengel, también jefe de la sección Dermatología del Departamento de Medicina Interna del Instituto Universitario Cemic, enumeró: "La primera pauta a tener en cuenta es el respeto de los horarios en los cuales se puede tomar sol. Esta condición es muy fácil de determinar, pues lo importante es que la sombra de la persona no sea más corta que su altura. En segundo término, es recomendable hacer uso de lo que llamamos `sombra portátil', es decir sombreros de ala ancha y ropa adecuada. Finalmente, en el tercer lugar, encontramos el uso de cremas protectoras".

El fototipo

La radiación impacta de múltiples maneras diferentes produciendo consecuencias a corto y lago plazo. Mientras en el primer caso suelen aparecer quemaduras o ampollas, con el correr de los años pueden comenzar a hacerse visibles diferentes lesiones, entre las que se cuentan las manchas, pero también pequeñas elevaciones o forúnculos que en muchos casos son muy similares a lunares o verrugas.

Consultado acerca de la diferente gravedad de los cuadros, el doctor Galimberti señaló que "cada persona es distinta y, por ende, el color que toma su piel cuando se expone al sol es diferente; pero debemos tener en cuenta que la radiación siempre está y el impacto es real. La variación en la tonalidad tiene que ver con la genética de cada uno y este mismo factor será el que determine el desarrollo o no de carcinomas basocelulares, espinocelulares o melanoma".

Desafíos de la dermatología

A lo largo de los años y acompañando los cambios que se han producido en la sociedad, la dermatología ha ido ampliando su campo. Partiendo de esta premisa, el 21� Congreso Mundial pretender realizar un repaso de todos los temas que hoy en día conforman el quehacer cotidiano de los especialistas.

"Actualmente la dermatología abarca no sólo la patología -que es lo que siempre fue nuestro fuerte-, sino también los cambios estéticos que están íntimamente relacionados con la calidad de vida. No obstante, por el otro lado, nos encontramos con enfermedades que deberían estar erradicadas pero no lo están, como por ejemplo la lepra. Frente a estas cuestiones, así como también teniendo en cuenta el gran avance del llamado `factor genético' en el análisis de todas las patologías, es el especialista quien debe preguntarse qué postura tomar", destacó el doctor Galimberti.

Cabe destacar que entre los temas programados se encuentran la biología molecular, las defensas cutáneas innatas y adquiridas, las vacunas H.P.V. preventivas, la toxina botulínica, la psoriasis y la lepra.

Para mayor información:- 21� Congreso Mundial de Dermatología: http://www.dermato2007.org- Sociedad Argentina de Dermatología (SAD): http://www.sad.org.ar