Una muy buena jornada
Porque es una gran Compañera...
Por amplio margen la yegua de Carlos Oroño se quedó con la prueba central de ayer en la recta de césped de María Grande. El santafesino Overo se adjudicó el otro clásico de la tarde

Juan Raúl Moncada - (enviado especial a María Grande)

Una muy buena reunión ofreció ayer el hipódromo Los Eucaliptus de la localidad entrerriana de María Grande; donde en la hermosa recta de césped se pudieron apreciar muy lindas competencias con algunos finales por demás de cerrados.

La lluvia del sábado imposibilitó la realización de algunas jornadas, pero en María Grande con su pista vegetal se pudo correr sin ningún tipo de inconvenientes, en un predio que se mantiene muy bien arreglado.

La respuesta de público resultó por demás de importante y la tarde fue espléndida para estar al aire libre, donde los dos clásicos disputados fueron las grandes atracciones.

Amplio desquite

El cotejo central quedó en manos de la alazana Compañera, pensionista de Carlos Raúl Oroño, la que logró imponerse de punta a punta y por la inesperada diferencia de cuatro cuerpos y medio; sobre todo si tenemos en cuenta que dos meses atrás, la ganadora de ayer, había perdido en bandera verde ante Cocaína, a la que ayer sólo estuvo a su lado en las gateras, ya que cuando se ordenó la suelta, muy rápido la representante del stud Don Pito comenzó a sacar diferencias para imponerse con absoluta comodidad.

Por los palos Carlos Oroño movió con fuerza a Compañera y la alazana sacó un cuerpo sobre Cocaína y Margarita; que corrían sobre el lado exterior de la pista. Recorridos los primeros metros la carrera se fue definiendo, ya que el accionar de Compañera resultaba abrumador sobre sus dos adversarias que no podían seguirla; poco a poco las ventajas se fueron estirando hasta sumar más de cuatro cuerpos en el momento de cruzar el disco, a la vez que la representante de Chajarí, Margarita, le ganaba por el hocico el segundo lugar a la favorita Cocaína, que con esta entrega cortó una importante seguidilla de éxito.

Compañera mostró una notable capacidad y ganó como para pensar en que la alazana está como para cosas serias; por lo que la numerosas barra que la acompañó hasta María Grande festejó en gran forma.

La recuperación de Overo

El segundo clásico quedó en poder del santafesino Overo, pensionista de Carlos Sarandón que pudo vencer al zaino negro Caimancito, caballo que llegaba entonado tras su resonante éxito en la gran fiesta de Villaguay.

La prueba se hizo peleada en los primeros metros, donde por los palos Duhalde intentó escapar al disco, pero por el centro Caimancito salió a disputarle la punta, a la vez que Overo accionaba medio cuerpo atrás.

En el palo de los 200 Caimancito de Chajarí dominó a Duhalde, buscando para el interior de la pista, a la vez que José Correa Monteiro apuraba la marcha con Overo, que alcanzó la línea del Caimancito en los 100 y metros más adelante lo superó para llegar al disco con un cuerpo de ventaja.

De esta manera el santafesino recuperó la memoria, luego de no haber respondido en este mismo escenario hace dos meses, cuando en una entrega opaca quedó lejos de la dos yeguas que ayer dirimieron en el cotejo central.

Suspensión

Debido a la lluvia debió ser postergada la reunión que estaba programa para ayer en el hipódromo La Ilusión de Vera; la misma se disputará el próximo domingo 14; con la base del mismo programa.

La tarde de Kalvin

El jockey Raúl Kalvin fue la gran estrella de la reunión realizada en la grama de María Grande; el jinete se impuso en cuatro oportunidades; primero fue por intermedio de No Me Afloje por medio cuerpo en la séptima carrera, en tanto que en gran atropellada se lució en las tres últimas pruebas de la tarde, llevando al disco al tordillo Busca Roña en final apretado, a Cervecero de Don Cristóbal por amplio margen y sin estribar y finalmente a Florcita en una carrera cerrada donde tras luchar toda la carrera pudo vencer a La Pochi por el pescuezo.

El otro jockey que superó la unidad fue Lázaro Godetti; en la tercera llevó a Gigante al disco por dos cuerpos y en la sexta prueba lo hizo con el potrillo Ovni, el cual dejó una muy buena impresión.