Lo reemplazará Ricardo Cáceres
Removieron al jefe de Policía por un sumario a Franganillo
La jueza Cosidoy salió a defender al jefe de Drogas Peligrosas de Rosario y atribuyó las actuaciones en su contra a que "cayó la recaudación" ilegal. Obeid se enojó por un comentario de Gabriel Leegstra y ordenó su desplazamiento.
El vértigo de los acontecimientos tomó por sorpresa a los propios interesados. A media mañana de hoy, el comisario Gabriel Leegstra ignoraba que había sido relevado como jefe de Policía de la Provincia y reemplazado por el segundo al mando, Ricardo Cáceres. Y es que la decisión habría sido tomada por el gobernador Jorge Obeid en el lapso de pocas horas. Apenas, las que mediaron desde que la jueza federal Laura Cosidoy salió a criticar la apertura de un sumario al jefe de Drogas Peligrosas de Rosario, Alejandro Franganillo, y lo atribuyó a que éste "molesta", porque "con él no hay arreglos" y, por ende, "en Rosario no se recauda por el narcotráfico". Aunque hasta el cierre de esta edición no hubo ninguna explicación oficial sobre la movida, algunos voceros apuntaron a otra derivación del caso, y a que el verdadero detonante habría sido el disgusto del gobernador por declaraciones de Leegstra referidas al caso Franganillo. En un artículo donde se atribuye la difusión del sumario a "la interna policial", el diario La Capital reproduce hoy dichos del ahora removido jefe de la fuerza, en los cuales considera que "Franganillo tiene más elementos en su contra que (el ex jefe de Drogas Peligrosas de Rosario, Aldo) Monzón, quien fue relevado del cargo". Cabe recordar que la remoción de Monzón se produjo después de que la jueza Cosidoy lo denunciara como uno de los policías que cobraba a los boliches rosarinos para no obstaculizar la comercialización de estupefacientes. Frente a estos dichos, y considerando la naturaleza política del cargo de jefe de Policía, el mandatario habría encomendado al ministro Roberto Rosúa que solicitara la renuncia de Leegstra. "Pregúntenle a Rosúa", dijo Obeid esta mañana, al ser consultado por el periodismo en un acto público en Rosario. Pero Rosúa no acudió a ese acto -como estaba previsto- y no pudo ser consultado.
En cuestión de horas
Según lo que El Litoral pudo establecer, en base a la consulta de distintas fuentes -la mayoría de las cuales prefirió manejarse con estricta reserva-, la secuencia que derivó en la remoción de Leegstra es la siguiente: * Franganillo está siendo investigado dentro de la Policía, por un operativo realizado el 8 de julio de 2005 en Rosario por la División de Seguridad Personal, según publicó ayer el portal Notifé. El operativo, que incluyó detenciones y secuestro de estupefacientes, fue luego anulado judicialmente por deficiencias. * Las principales irregularidades serían que, aunque habría participado del operativo, Franganillo no figura en las actos; los testigos fueron convocados luego de que la droga fuera encontrada; participó una agente policial cuyo nombre no figura entre los integrantes de la fuerza; el acta del operativo fue falseada. * Por pedido del Tribunal Oral No. 2 de Rosario, y en su condición de jefe de Policía, Leegstra abrió el sumario en los primeros días de este mes, pero decidió mantener a Franganillo en funciones, hasta tanto terminara el procedimiento. * La jueza federal Laura Cosidoy, conocida por su accionar contra las drogas, que apoyó en su momento la designación de Franganillo -e incluso la habría sugerido-, salió en las últimas horas por distintos medios de Rosario y esta capital, a cuestionar fuertemente el sumario. * Cosidoy dijo que Franganillo no participó de aquél operativo, que Obeid y el ministro Rosúa conocían el hecho antes de designarlo en Drogas Peligrosas -de hecho, el expediente que derivó en sumario fue abierto en el Ministerio de Gobierno el 1° de agosto, seis días antes de su nombramiento- y atribuyó la investigación a que "con él no iba a haber arreglos, y por debajo de él tampoco iban a arreglar. Franganillo molesta. Todo empieza porque en Rosario no se recauda por el narcotráfico". * Un artículo del diario La Capital atribuyó la difusión del sumario contra Franganillo a la interna policial y Leegstra dijo que había más elementos en contra de él que del removido Monzón. * El desplazamiento de Leegstra, atribuido al enojo del gobernador por estas declaraciones, fue dado a conocer extraoficialmente al periodismo esta mañana, antes de que el propio afectado tomara conocimiento de la medida.
Sorpresa y desconcierto
El desplazamiento de Gabriel Leegstra de la jefatura policial fue una sorpresa no solamente para los observadores externos, sino para los propios miembros del gobierno. Al punto tal que esta mañana, ante las numerosas consultas realizadas por este medio, pocos atinaban a dar una explicación consistente sobre lo sucedido y la mayoría dejaba traslucir su desconcierto. La remoción del jefe policial, que asumió como el -hasta ahora- penúltimo eslabón de una serie de cambios fundados en la situación de la seguridad provincial, se produjo por motivos ajenos a las condiciones en que se está prestando el servicio o el auge delictivo. Al efecto, parecen haberse combinado el fuerte impacto mediático de la polémica desatada en el curso de pocas horas y la resolución con que el gobernador Jorge Obeid decidió adherir al accionar y a los pareceres de la jueza federal Laura Cosidoy, que en su momento puso sobre el tapete la complicidad de muchos elementos de las fuerzas policiales con el narcotráfico, y la inacción de las autoridades políticas frente a la expansión del flagelo. La determinación de evitar un escándalo que pudiera convertirse en una bola de nieve, a escasas semanas de culminar su mandato, habría sido otro factor que impulsó al gobernador Jorge Obeid, al momento de tomar una decisión que nadie preveía y que casi nadie logra terminar de explicar.
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