El hambre y nuestros niños

Señores directores: quisiera llegar por este medio a los señores gobernantes, políticos y funcionarios (actuales y futuros) y a la ciudadanía toda de esta provincia. La comunidad toba del barrio Las Lomas de esta ciudad ha perdido un niño. Ha muerto por hambre, por desnutrición.

Yo me pregunto: ¿cómo nos sentimos todos los santafesinos ante este hecho, cuando muchos, todos los días tenemos en nuestra mesa los alimentos necesarios y tal vez mucho más?

Hoy 147 niños más en esta comunidad, sin contar los que se encuentran en otras zonas y/o barrios marginales que también padecen hambre.

En esta comunidad hace ya un año que no funciona más el comedor, se cerró y -lo que es mucho peor- las autoridades de la provincia hacen oídos sordos a los reclamos.

Otra pregunta que me formulo: ¿qué vamos a hacer ante esta cruel realidad? ¿Dejar que sigan muriendo niños inocentes? Ellos no tienen culpa alguna de todo lo que ocurre en nuestra sociedad y no podemos hacer la vista gorda, porque a muchos, esta triste realidad no nos toca de cerca.

Quiero dirigirme en primer lugar a los gobernantes y a los políticos de esta provincia para que tomen conciencia y recapaciten, y para que inmediatamente se efectúen todas las acciones correspondientes para poner en marcha dicho comedor y todos aquellos otros pertenecientes a otros barrios de pobreza, para que no haya ni un solo día en que un solo niño quede sin los alimentos necesarios, pues la vida y el hambre de los niños no pueden esperar un minuto más. Por otro lado quiero convocar a cada uno de los ciudadanos de buena voluntad y sentimientos nobles para que (mientras las autoridades tomen conciencia y se decidan a realizar lo que corresponde), entre todos los santafesinos, aportemos cada uno nuestro granito de arena, cada uno lo mejor que pueda (alimentos no perecederos).

Para todos aquellos que somos creyentes recordemos que Jesucristo ha dicho: "Lo que hacéis por uno de mis pequeños, lo hacéis por mí", pero también dijo: "Cuidado con aquél que hace algo en contra de uno de mis pequeñas". Negarles ayuda y dejar que los niños mueran sería actuar en contra de ellos. Pienso que todos juntos podemos (como ya lo hemos demostrado durante la época de las inundaciones).

Espero que estas simples palabras lleguen al corazón y al alma de cada uno de los ciudadanos de esta provincia, que el amor al prójimo esté primero, ante cualquier circunstancia.

Para apelar esta cruda realidad propongo que las donaciones se efectúen cuanto antes a la Federación Universitaria, que funciona en 1° de Mayo 3146 de esta ciudad, en el horario de 9 a 12 y de 17 a 20, y luego desde el 1° al 10 de cada mes en la misma institución y en el mismo horario, para que luego, en forma inmediata, los integrantes de dicha institución puedan distribuirlos a donde corresponda.

íQue la indiferencia y el desamor no se instale en nuestros corazones ante el dolor y las necesidades de los niños!

Ivana de Barrio Mariano Comas. Ciudad.