La dupla que le dio juego a Colón...
César-Grisales
El venezolano González y Totono Grisales anduvieron de aquí para allá con la misión de producir el juego ofensivo de Colón. Se buscaron todo el tiempo y rotaron permanentemente de sector. Punto para Astrada en la elección.

Ignacio Andreychuk(Enviado especial a Rosario)[email protected]

La cuestión pasaba por ver cómo iba a funcionar Colón y qué alteración podía producir la disposición de Astrada al incluir a César González y Freddy Grisales, juntos. Tácticamente, son futbolistas parecidos: ambos están para darle forma al ataque, al rumbo de la pelota, y también para establecer las pausas que se necesiten. Lo interesante de anoche en el Coloso del Parque Independencia fue que tanto el venezolano como el "cafetero" se sintieron a gusto dentro de la cancha y supieron interpretar el mensaje del entrenador.

Hasta el momento, González no había mostrado nada con la camiseta sabalera. Sin embargo, y en buena hora para los intereses colonistas, el volante de creación estuvo a la altura de la situación y pudo mostrar parte de su buen pie a la hora de comandar un ataque. Más allá de no haber sido extremadamente punzante y profundo, el refuerzo rojinegro para la presente temporada intentó lo que faltaba: balón al piso. Colón venía jugando partidos muy chatos, con escasas aproximaciones de verdadero rigor ofensivo hacia el arco adversario. Pero ayer contó algunas claritas y (lo fundamental) cambió su fisonomía.

A Grisales, el hincha sabalero ya lo conoce. "Totono" puede hacer cosas muy raras con su botín y esta característica le pone el sello distintivo. Lo que llamó la atención sobremanera (al menos, en particular) fue la permanente y vivaz rotación entre él y César González, de un carril al otro. Muchas veces, los delanteros de un equipo son quienes varían el rincón de ataque para tratar de encontrar el punto más débil de la defensa contraria, pero verlo en dos volantes... Otra cuestión clave para el mejor andar del colombiano fue el aporte Prediger en la mitad del terreno. El mediocampista de las inferiores cubrió muy bien los espacios en blanco que quedaron cuando los carrileros se soltaban por su banda. Además, el pibe repartió la pelota con seguridad, en la mayoría de los casos.

El responsable

Leonardo Astrada tenía sobre la mesa unas cuantas cartas, pero decidió jugar la más inesperada. Romero era de los pocos que se salvaron del bajo rendimiento generalizado que hubo en los últimos tres partidos; igual salió. Y así como el "Rulo", cualquiera de los volantes con disponibilidad física estaba para entrar a meter "pico y pala" en la zona media. Pero el "Jefe" vio un posible pacto futbolístico entre González y Grisales y decidió mandarlos al césped.

Indudablemente que le salió bien al técnico de Colón. Hay que pulir más esta idea, quizás sumarle una mayor determinación para los remates de larga distancia -anoche no se eligieron correctamente las posiciones para pegarle de lejos- y algún que otro movimiento más cerca del área.Sí quedó claro que los dos colaboraron muchísimo para renovarle la pintura al juego de Colón. Ojalá se repita este rendimiento de los extranjeros, ya que le hizo bien a todo el conjunto de Astrada; la defensa tuvo más posibilidades de encimar al rival en caso de una contra, los mediocampistas centrales corrieron un poco más pero tampoco afectó demasiado al normal desempeño de su función y los delanteros rojinegros contaron con mayores chances de gol, sin dudas.

Ganó la reserva.

Una gran actuación de Marcos Díaz y un gol sobre la hora de Troncoso le permitió a la reserva de Colón conseguir una victoria agónica en el encuentro preliminar. Los chicos de "Carucha" Corti festejaron largamente la victoria en un duro partido. Colón alistó a Marcos Díaz; Quilez, Retamoso, M. Mansilla y Lazzarini; Alfredo Ramírez, Ciucci, Musetti (67' Balla) y Acosta (75' L. Mansilla); Troncoso y Navarro (79' Aguirre). Suplentes: Bailo y Miranda. D.T: Ernesto Corti.