El secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación, Javier de Urquiza, anticipó que la presidenta electa, Cristina Fernández, ratificará las acciones del actual gobierno en materia de política agropecuaria.
"Lo que viene no es un cambio de gobierno, sino la reafirmación de una línea de trabajo", sostuvo el funcionario.
Pero el campo lo entendió de otra manera. El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, afirmó que la política propuesta por la presidenta electa plantea "un cambio de reglas de juego" y permitiría al campo "salir del gueto" donde los "había metido" la gestión de Néstor Kirchner.
Biolcati aseguró que la llegada de Cristina de Kirchner al Poder Ejecutivo promueve "una sucesión gubernamental muy clara" y, además, "un cambio de reglas de juego, donde se ha notado un estilo menos combativo y más cercano a la inserción internacional".
Con respecto a la política de aplicar retenciones al campo, Biolcati aseguró que "está claramente estudiado que la baja de retenciones aumenta la actividad económica en el sector e incrementa la oferta de mano de obra, eso está comprobado.
"Con el solo incremento en lo que va del año de la cosecha, que ya se está vendiendo, en función del mayor número de hectáreas y los mejores precios internacionales, se recaudaron 4.150 millones de dólares, un 71 por ciento más que el año pasado", expresó.
Consignó que, con el nuevo gobierno que asume en diciembre próximo, los dirigentes del campo "vamos a tener la oportunidad de hablar a foja cero", y sostuvo que desde la Sociedad Rural Argentina "estamos hablando de integración y la señora Cristina (Fernández de Kirchner) lo sabe".
De Urquiza sostuvo, en relación con las entidades ruralistas, que "siempre tenemos voluntad de poder encontrar en las mesas de negociación y de diálogo las soluciones en común".
Advirtió, de todos modos, que "entendemos que la obligación de cualquier gobierno es que todos los sectores de la sociedad argentina sean considerados en un modelo de crecimiento".
Sobre la comercialización de carne, De Urquiza dijo que "para que se incremente la oferta de exportación lo que hay que hacer es fijar estrategias para producir más".
El funcionario afirmó que "estamos con un buen nivel de exportación de carnes" y rechazó críticas "porque a veces la información sesgada no es la mejor".
Según detalló, "el año de mayor exportación de carnes de la Argentina fue 2005, con 700 mil toneladas, y este año se van a exportar 500 mil toneladas".
Sobre la política de retenciones a las exportaciones agropecuarias, De Urquiza anticipó que no habrá cambios, "porque sabemos lo que ha pasado en otras etapas del país, cuando no había retenciones y 105 mil productores agropecuarios desaparecieron".
La mayor productividad de los cultivos de trigo en esta campaña 2007/08 permite proyectar una cosecha superior a la anterior, pese a la reducción en el área sembrada, que podría ser aún mayor si se mantienen las buenas condiciones climáticas en noviembre, según estimaciones privadas.
"La condición de los cultivos perfila una notable superación de rindes con respecto al año pasado", que se traduciría en un aumento de los rendimientos no menor a 9 % o unos 250 kg/ha extra, señaló la Bolsa de Cereales en su Panorama Agrícola Semanal.
Según la entidad, las 5,45 millones de hectáreas implantadas producirían 15,2 millones de toneladas, un millón más que el ciclo pasado, a pesar de la menor superficie destinada al cultivo (-1,8 %), por la mejora en los rindes en el centro-norte de Santa Fe, Córdoba, La Pampa y sudoeste de Buenos Aires.
Incluso, destacó el trabajo, "si noviembre transcurre con buena luminosidad, sin temperaturas extremas ni limitaciones (hídricas-sanitarias-nutricionales) significativas, la producción de la campaña sería aún mayor".
En el caso de la soja, oportunas precipitaciones sobre el centro agrícola permitieron iniciar con buena disponibilidad la "ventana óptima" para siembras de primera.
En relación con el área dedicada a la oleaginosa, el trabajo reveló que en la franja central y sur del área agrícola el cultivo tendría sólo ligeras variaciones de superficie, con una tendencia a expandirse entre 2 y 4 %.
En tanto, en la denominada Zona Núcleo, la soja sumaría entre un 1 a un 2 %, ya que cedería algunos de los mejores suelos al maíz, pero sumaría hectáreas a costa de la ganadería extensiva.
El espacio cedido por pasturas degradadas y pastizales también "sobrecompensa" las hectáreas cedidas al girasol y el sorgo en el sur y oeste de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, centro-norte de Santa Fe y Entre Ríos.
La siembra de girasol, a su vez, alcanzó a 1,57 millones de hectáreas (58,8 % de las 2,67 millones previstas), de las cuales casi la mitad se localiza en la cuenca girasolera del centro sur de La Pampa y del sudoeste-sudeste de Buenos Aires.
De acuerdo con el relevamiento de la entidad cerealera, las condiciones climáticas propiciaron un sostenido avance de las coberturas en estas regiones, donde se prevé una significativa expansión del área cultivada, especialmente en las zonas costeras de mar y sierras y de Tres Arroyos y partidos aledaños.
Finalmente, con 2,31 millones de hectáreas sembradas con maíz (72,3 % de las 3,2 millones destinadas a la producción de grano comercial), se completó la totalidad de las coberturas previstas en la zona núcleo.
De la redacción de El Litoral