Hasta hoy había 32 muertes confirmadas
No cede la tensión en el penal santiagueño
Cualquier medio era bueno para sacar a los heridos durante la trágica revuelta en la cárcel de Santiago del Estero, incluida la caja de una camioneta policial. Al cierre de esta edición, continuaban los problemas y la policía intentaba con escaso éxito devolver la calma al penal. El motín, que estalló en la tarde de ayer, dejó hasta ahora como saldo 32 muertos y numerosos heridos. Foto: Agencia Télam

Pasado este mediodía, los presos alojados en los pabellones 3, 5 y 6 del Penal de Varones de Santiago del Estero rompieron los candados de sus celdas y salieron a un patio de la unidad para incrementar su reclamo, en tanto 80 efectivos de la Guardia de Infantería ingresaban al lugar para intentar controlarlos. Los agentes de seguridad volvieron a reprimir con balas de goma. Ayer por la tarde, se desató un motín en el que murieron al menos 32 internos, pero se sabe que otros presos se encuentran internados y en grave estado.

Más de 50 presos alojados en un pabellón de la cárcel de varones de Santiago del Estero realizaban esta mañana una nueva quema de frazadas en reclamo de mejoras en las condiciones de alojamiento, mientras un juez pretendía establecer cómo ocurrió y por qué no se evitó el motín de ayer que derivó en la muerte de al menos 32 internos.

Además, el ministro de Justicia de Santiago del Estero, Ricardo Daives, afirmó esta mañana que se inició una investigación para determinar cuáles fueron las causas por las que se demoró la llegada de las autobombas para extinguir el incendio que se inició anoche.

Tanto el juez federal de Santiago del Estero, Ramón Tarquini Saavedra, como el ministro Daives, confirmaron oficialmente que son 30 los presos muertos en el motín, aunque fuentes judiciales y sanitarias de Santiago del Estero aseguraron a Télam que hay otros dos cuerpos en la morgue a la espera de ser identificados, por lo que ascenderían a 32 las personas fallecidas.

Según las fuentes, otro preso se encuentra internado en gravísimo estado en el hospital Independencia, mientras que otros cuatro internos se hallan en terapia intensiva con respirador artificial en el Hospital Regional Ramón Carrillo, de la capital provincial.

El magistrado y el funcionario aseguraron que la situación en el penal aún no estaba normalizada esta mañana, ya que los presos alojados en el pabellón número 3 continuaban con un motín.

Nueva protesta

Pasadas las 9, los presos del pabellón 3 iniciaron una nueva quema de frazadas y reclamaban la presencia de las autoridades penitenciarias y de un juez.

Por este motivo, Tarquini Saavedra y el subsecretario de Justicia, Santiago Nassif, se hicieron presentes en la cárcel para reunirse nuevamente con presos representativos de los distintos pabellones para brindarles las garantías y para pedirles que les transmitan a los presos del pabellón 3 que depongan su actitud.

Según el magistrado, el motín comenzó luego de las 18 de ayer, tras finalizar el horario de visita en el penal, en momentos en que los presos debían regresar a los pabellones y algunos de ellos quisieron concretar una fuga.

No obstante, familiares de los presos denunciaron que las visitas de ayer fueron interrumpidas abruptamente a las 17, y que por ese motivo se iniciaron los reclamos que, luego, derivaron en el motín e intento de fuga.

El juez Tarquini Saavedra aseguró que existe una versión de que había información previa de que se iba a producir un motín o un intento de fuga en esa cárcel, pero dijo que no está en condiciones de asegurar ni desmentir ninguna línea investigativa y que "quien sea responsable, será imputado".

En ese momento, más de 42 presos procesados en distintas causas sin sentencia firme, los cuales estaban alojados en el pabellón dos, se encerraron y colocaron colchones y camas contra las rejas de acceso para impedir el ingreso de los penitenciarios.

"Cuando ellos (por los presos) se replegaron pusieron las camas y todo objeto contra las rejas e impidieron que pudieran acceder los guardiacárceles para poder disuadirlos", agregó el funcionario provincial.

Luego, comenzaron a prender fuego los colchones, los cuales son de gomaespuma y de rápida combustión.

"Estos colchones entran en combustión rápidamente porque son de gomaespuma. Personal de la Policía Científica ha levantado material para ser examinado", dijo el juez en declaraciones radiales.

Mejores condiciones

Según las fuentes, los reclamos de los presos eran mejoras en las condiciones de alojamiento, mejoras en los horarios de visita y la agilización de sus causas penales y rebajas de condenas, ya que los alojados en el pabellón 2 eran todos procesados.

"Esta madrugada dialogué con gente del pabellón 3, con la presencia del fiscal y demás autoridades, y los reclamos son los normales. Uno de los reclusos me dijo que tenía temor a algún tipo de represalias por este hecho y yo le he dado todo tipo de garantías", explicó el magistrado.

El juez y el ministro de Justicia dijeron que cuando los bomberos llegaron al lugar vieron imposibilitado el ingreso al pabellón, porque los presos habían puesto las camas en la puerta.

"Ellos habrían puesto contra la puerta camas y colchones para dar inicio a esto. No han medido las consecuencias de lo que podía pasar", aclaró el juez Tarquini Saavedra.

Bajo las órdenes del juez, unos doscientos efectivos del Cuerpo de Infantería y de la Policía Montada de la provincia fueron desplegados en torno del penal, para reforzar a los agentes del Servicio Penitenciario Provincial que está a cargo del establecimiento.

Según informes forenses preliminares, todos los decesos fueron provocados por asfixia o quemaduras graves.

Quieren saber

Cerca de 200 familiares de internos del penal de varones de Santiago del Estero prendían hoy fuego a neumáticos y reclamaban información sobre el estado de salud de los reclusos que permanecen amotinados en el pabellón 3 y la nómina de los muertos durante la revuelta iniciada ayer.

En medio del reclamo, varios familiares se enfrentaron a golpes con la policía que cerró con vallas metálicas el acceso al penal, situado a sólo siete cuadras de la plaza principal de la ciudad de Santiago del Estero.

Un sacerdote relató cómo comenzó todo

El sacerdote Sergio Lambertti, quien colaboró con familiares de las víctimas del motín de Santiago del Estero, aseguró hoy que la protesta comenzó cuando "imprevistamente" se interrumpieron las visitas y advirtió sobre el malestar por la lentitud de las causas y por el "trato indignante" que los guardias dan a las familias de los reclusos.

Lambertti, cura párroco de la iglesia San José de la capital provincial, precisó en declaraciones a Radio Continental que "ayer a la tarde imprevistamente se acortó el horario de visitas" en una hora.

Esta situación, precisó, "puso impacientes a los familiares, inseguros porque no les dieron los motivos por los que se estaba acortando el horario". "Luego comenzó el incendio", relató, pero pidió "no quedarse con el motín, sino profundizar en las causas de este reclamo de la comunidad penitenciaria". En ese sentido, advirtió que "se reclama en muchos casos celeridad procesal en las causas, porque hay hombres que hace años que están sin sentencia".

Además, remarcó, "las familias reclaman por el trato indignante a los que son sometidas cada vez que tienen días de visita, en muchos casos con la excusa de detectar si están ingresando drogas al penal".

Según Lambertti, "la requisa de la comida se hace con una actitud de desprecio que indigna a las familias. La estructura del penal es obsoleta, es un penal viejísimo, donde en un sector en el que tendrían que estar 15 personas hay más de 50", por lo que "todos estos elementos se han juntado como para que se dé el reclamo".