Aún no fue habilitado el nuevo vaciadero de líquidos cloacales A fines del año pasado, los vecinos de los barrios del sur de la ciudad se ilusionaron con el traslado del volcadero de líquidos cloacales. Aunque el nuevo predio ya está construido, todavía no está operativo. Desde Assa, señalaron diferentes justificaciones al respecto.
Mónica Ritacca
Mientras los vecinos de la zona sur de la ciudad siguen padeciendo las consecuencias del volcadero de líquidos cloacales a cielo abierto que está emplazado en inmediaciones del Club Naútico Sur, es decir: olores nauseabundos y un gran foco de contaminación; a la vera de la Ruta Nacional N° 168, entre el complejo comercial Wal Mart y bajada Distéfano, brillan las instalaciones del nuevo predio destinado para el mismo fin que a fines del año pasado comenzó a construir la empresa Aguas Santafesinas.
Aunque no es claro el motivo por el que aún los camiones atmosféricos no pueden ingresar a descargar los líquidos cloacales, de acuerdo con las distintas justificaciones que recibió El Litoral al respecto, lo cierto es que el predio está cerrado desde hace tiempo y la zona sur se sigue viendo afectada.
Cabe señalar que el pasado 2 de agosto, este medio informó que en el mes de setiembre iba a estar concluida la última etapa de la obra que especificaba el pliego: la vinculada con la colocación de las piezas electromecánicas succionadoras para garantizar todo el mecanismo. Además, difundió que terminada la última etapa se implementaría un período de prueba suficiente para detectar problemas y evaluar el sistema de manera general.
Distintas versiones
La demora en la habilitación del nuevo vaciadero de líquidos cloacales suscitó una consulta a la empresa Aguas Santafesinas. Desde allí, luego de que se hicieran las correspondientes averiguaciones, se dijo: "Las pruebas que debieron hacerse para evaluar todo el mecanismo ya finalizaron. A nivel operativo, todo funciona muy bien y ya podría ser utilizado". Consultada sobre qué era lo que faltaba, indicó "una autorización municipal".
Pero dicha autorización, corrigieron después, en realidad significaba "una notificación por parte de la Municipalidad a las empresas atmosféricas" acerca de que ya pueden ir al predio de la Ruta 168 a descargar sus camiones. "La Municipalidad, que es la que regula el volcamiento, tiene que desafectar el lugar donde actualmente se está volcando y mandarlos al nuevo lugar", explicó.
Respecto de cuánto tiempo hace que el nuevo volcadero está operativo y, en consecuencia, que la Municipalidad no notifica a las empresas hubo, luego de otra averiguación de por medio, una nueva respuesta: "En realidad, la instancia de pruebas de la planta continúa y no ha finalizado. Se trata de una etapa de ajuste que se inició hace quince días, cuando finalizó la última etapa de la obra", manifestó una de las autoridades de Assa. Y agregó: "Pero en los próximos días, el nuevo volcadero va a estar funcionando".
Por otro lado, cabe señalar que El Litoral intentó comunicarse con el secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, Santiago Marino, para que diera su versión sobre el tema pero no le fue posible comunicarse; lo mismo ocurrió con el vocero de prensa, Daniel de la Torre.
Por último, frente a las distintas versiones recibidas por El Litoral, es evidente que aún no se sabe cuándo quedará habilitado el nuevo vaciadero de líquidos cloacales y, por ende, que cuánto tiempo tendrán que seguir esperando los vecinos de la zona sur de la ciudad.
Cómo será el funcionamiento
El vaciadero de líquidos cloacales construido sobre la Ruta 168 es un sistema único en la región debido a que en otros lugares el camión vuelca pero en éste los líquidos serán succionados. Dicho mecanismo permitirá que el contacto de los líquidos cloacales con el mundo exterior sea prácticamente nulo; y ello, al tener en cuenta que se trata de un contenido que produce putrefacción, es muy importante.
Para entender cómo será el funcionamiento del vaciadero es preciso explicar que los camiones atmosféricos que lleguen al lugar deberán seguir el recorrido de una calle que los irá transportando por diversos sectores hasta salir por un carril paralelo al de entrada.
El primer sector con el que se encontrarán los conductores será una isla de descarga, donde habrá dos sistemas electromecánicos succionadores. Pero antes de la succión, un técnico laboratorista tomará muestras del contenido del camión para determinar si, por ejemplo, no trae restos de hidrocarburos o elementos que no está permitido transportar por la red cloacal. Realizada la inspección y los análisis, en caso de no encontrarse nada extraño, se procederá a la descarga.
Antes de salir del circuito, el camión atmosférico deberá atravesar la dársena de odorización para poder continuar su viaje por la ruta. Para este último sector, se colocaron aspersores en forma de medialunas y se dispusieron cuatro tanques de agua, de una capacidad de 2.500 litros de agua de red cada uno, para llevar a cabo el proceso.