Edición del Sábado 24 de noviembre de 2007 Edición impresa | Revista Nosotros
Nosotros: NOS-07
ACTUALIDAD / TEMAS & DEBATES
Un crimen silente Día de la No violencia Contra la Mujer. A pesar de todos los adelantos del siglo en que vivimos, de todas las campañas y prédicas que se han hecho por los medios de difusión, la mujer sigue callando y soportando una afrenta que no tiene justificación. ¿Se lo puede considerar una enfermedad? Sí, el silencio en este caso lo es. textos de Ana María Zancada.
La violencia física, llamada en términos legales violencia de género, es un mal pandémico que no respeta fronteras ni razas. Nace de la ignorancia, el alcoholismo, el abuso del más fuerte, el machismo que no tiene patria, y se sustenta con el miedo, la falta de autoestima, la dependencia económica, la pérdida de dignidad.
Esa violencia -lamentablemente- se traslada a los niños que son testigos mudos y aterrados de las escenas protagonizadas por sus progenitores. Violencia no es solamente el golpe o bofetón en el cuerpo, sino el sello imborrable que queda en el alma del niño, testigo indefenso de tan oscuro drama. Y si la madre está temerosa, angustiada, destrozada, es difícil que pueda transmitir seguridad.
Una preocupación mundial
Millones de mujeres en el mundo, de todas las clases sociales y de todas las edades reciben maltrato físico, emocional o sexual. Más de la mitad de las mujeres del mundo son maltratadas por sus parejas. El problema también afecta a la infancia.
Entre el 20 y el 60 % de las mujeres de la mayoría de los países del mundo han sido maltratadas por sus compañeros sentimentales al menos en alguna ocasión, según datos de octubre de 2007 de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El organismo internacional señala en el Boletín de Naciones Unidas correspondiente al mes citado, que este problema afecta a los hijos, produciendo traumas, depresión y hasta suicidios.
El sexo femenino es maltratado en diferentes países, en todas las culturas y mas allá de la situación económica. Al menos una de cada tres mujeres ha sido golpeada, obligada a mantener relaciones sexuales, o sometida a algún tipo de abuso en su vida, según un estudio basado en cincuenta encuestas en todo el mundo.
Según el Consejo Europeo, la violencia en el ámbito familiar es la principal causa de muerte y discapacidad entre mujeres de 16 a 44 años de edad y provoca más muertes y problemas de salud que el cáncer o los accidentes de tráfico. Por otra parte, los informes de la Organización Mundial de la Salud dicen que el 70 % de las mujeres que son víctimas de asesinato mueren a manos de su compañero.
Y ahora un nuevo fantasma de mortífera dimensión se cierne sobre esta problemática: el riesgo de la infección de VIH-SIDA. Este adicional vuelve aún más grave la problemática de la violencia.
"En el tiempo de las mariposas"
Así se llama el libro escrito por Julia Alvarez y editado por Atlántida en nuestro país. La escritora es nacida en República Dominicana, pero criada en Estados Unidos, ya que su familia -como muchas otras-, tuvo que emigrar en el negro tiempo del trujillismo.
En el libro, la autora recoge la historia de las hermanas Mirabal, alevosamente asesinadas por los esbirros del dictador Rafael Leonidas Trujillo, el 25 de noviembre de 1960. Alvarez entrevistó a la hermana sobreviviente a la masacre, Dedé, quien le proporcionó los datos necesarios para elaborar la historia.
Minerva, Patria y Teresa se comprometieron en la lucha contra el dictador que ejercía su megalomanía sobre el pueblo sometido y empobrecido. Sobre todo Minerva demostró una audacia y un valor enfervorizado para derrocar al dictador. Su grácil figura contrastaba con su valor, audacia, convicción y arrojo, para conseguir y ocultar armas, cuchillos, bayonetas, e infundir valor a los integrantes del Movimiento 14 de junio.
Así es que no tardaron en estar en la mira de los esbirros del dictador que comenzaron a seguir sus pasos. Fueron espiadas, acosadas y encarceladas. Pero ninguna presión lograba detenerlas.
El "Padre de la Patria Nueva", el "Benefactor de la Patria", "El Primer Maestro", títulos que no hacían más que demostrar la megalomanía del dictador, a la que tan afectos son nuestros "líderes" americanos, no soportó la rebeldía de estas mujeres a las que no podía amedrentar.
Finalmente, el 25 de noviembre de 1960, cuando las tres hermanas regresaban de visitar a sus esposos en la cárcel, el camión en el que viajaban fue interceptado por los matones del dictador, las obligaron a descender y en medio de un cañaveral, las asesinaron brutalmente a golpes y machetazos.
Pocos meses, después Trujillo era derrocado y ejecutado.
La leyenda y la realidad
El nombre de las hermanas Mirabal, su valentía y sacrificio no fue en vano. La historia se propaló a toda América como un río de esperanza transformado en leyenda.
Las "Mariposas", como las llamó el pueblo, fueron el sueño compartido de miles de mujeres que entendieron que la sumisión tiene un límite que puede ser derribado. Ellas se convirtieron en las abanderadas de la esperanza de todo un pueblo y provocaron la reflexión del mundo entero, que promovió que el día de un nefasto asesinato se convirtiese en una jornada de reflexión para despertar las conciencias sobre una de las más vergonzosas violaciones a los derechos humanos. Así, cada 25 de noviembre se conmemora el Día de la No Violencia contra la Mujer.
El origen de la fecha
En diciembre de 1999, la 54° sesión de la Asamblea General de las Naciones unidas adoptó la resolución 54/134 en la que declaraba el 25 de noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, declaraba: "la violencia de género es quizás la más vergonzosa violación de los derechos humanos. Mientras continúe, no podemos afirmar que estemos logrando progresos reales hacia la igualdad, el desarrollo y la paz".
El origen del 25 de noviembre se remonta al año 1960 en que tres mujeres jóvenes y valientes, las hermanas Mirabal, fueron brutalmente asesinadas en la República Dominicana.