Política: POLI-04Definen vacantes de gabinete y embajadas
Viviana Mariño (CMI)
Por segunda vez desde el triunfo electoral del 28 de octubre, Néstor y Cristina Kirchner eligieron su refugio sureño de El Calafate para avanzar en las definiciones estratégicas del rumbo que tomará el próximo gobierno y terminar de conformar el equipo de gobierno de la presidenta electa.
Durante todo el fin de semana, el presidente y su esposa planean discutir la integración de las segundas y terceras líneas del Gabinete Nacional y repasar el armado de la nueva administración en las embajadas que quedarán vacantes a partir del 10 de diciembre próximo.
A diferencia del último viaje al sur del país cuando Kirchner y su mujer se recluyeron en la intimidad marital para diagramar el nuevo elenco ministerial que finalmente debió ser revelado antes de lo previsto, en esta oportunidad ambos aceptaron la compañía del jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Fernández viajó para participar de esos contactos clave y repetir su especial gravitación en las decisiones de la mandataria electa. "Fue el único que hizo y deshizo con Cristina durante 48 horas antes de los anuncios de la semana pasada", explicaron fuentes oficiales.
Aunque las vacantes que restan por definir están por debajo del rango ministerial, la suerte que correrán algunos hombres clave de la administración Kirchner genera inquietud y especial interés sobre el perfil que finalmente tendrá el futuro gobierno.
Danza con nombres
En ese sentido, la continuidad o no de Guillermo Moreno y de Ricardo Jaime al frente de las Secretarías de Comercio Interior y de Transporte, respectivamente, es una de las decisiones más esperadas que puedan surgir del retiro en el sur.
Con sigilo, ese debate formó parte de una charla que el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, mantuvo con Kirchner en la noche del jueves. Posteriormente, los dos cuestionados funcionarios se mostraron junto a su jefe en una cena organizada por el CGT en honor de De Vido.
Por eso, en el gobierno comenzó a circular la versión de que ambos secretarios tenían chances de ser confirmados, al menos hasta marzo.
Otro de los enigmas que prometen revelación para el inicio de la semana es el del papel que finalmente tendrá el radicalismo K -claramente relegado en las definiciones de la primera línea- en el equipo de la nueva presidenta.
La mandataria y su vice, el radical K Julio Cobos, estuvieron reunidos en la Casa Rosada a última hora del jueves. Sin embargo, confiaron fuentes oficiales, ese encuentro estuvo ampliado a Fernández y al designado ministro de Economía, Martín Lousteau.
Esa charla, ampliaron las fuentes, hizo eje en la integración del equipo económico donde se presagian las confirmaciones de Javier de Urquiza (Agricultura), Sergio Chodos (Finanzas), Carlos Mosse (Hacienda), Leyla Nazer (Industria) y Oscar Tangelson (Política Económica).
También en lugares estratégicos, se espera la confirmación oficial de Héctor Icazuriaga en la Side, Enrique Albistur en Medios, Enrique Meyer en Turismo, José Ramón Granero en Sedronar y Romina Picolotti en Medio Ambiente.
Junto al diseño del equipo de gestión y como parte del peso que intentará darle a las relaciones internacionales, Fernández de Kirchner dedicará también buena parte del fin de semana a repasar el listado de quienes tendrán a su cargo las principales embajadas.
En ese punto, ya es un hecho que José Octavio Bordón, quien nunca pudo disipar cierta desconfianza hacia su figura del matrimonio presidencial, será reemplazado por el actual cónsul en Nueva York, el periodista Héctor Timmerman.