AFP
La ceremonia de los Nobel, el lunes próximo en Estocolmo, no tendrá el brillo esperado pues la escritora británica Doris Lessing, de 88 años, anunció que por razones de salud no se desplazará hasta esa capital para recibir su premio de manos del soberano sueco.
La otra estrella incontestable de los Nobel 2007, el ex vicepresidente estadounidense Al Gore, que compartió esta distinción con el Panel de expertos de la ONU sobre Cambio Climático (IPCC), por su papel a la hora de alertar sobre el cambio climático, llegó a Oslo el viernes con la clara intención de utilizar esa tribuna como plataforma proselitista.
La ceremonia de entrega de los Nobel, fastuosa y perfectamente sincronizada, se llevará a cabo en Estocolmo, como cada año, el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel, fundador de estos premios.
Sin embargo, la entrega del Nobel de la Paz se realiza tradicionalmente en Oslo.
Debido a su edad, el Nobel de Economía, el estadounidense Leonid Hurwicz, tampoco viajará a Estocolmo, donde los galardonados viven varios días a un ritmo desenfrenado entre conferencias de prensa, fiestas, actos mundanos y discursos.
A sus 90 años, Hurwicz, que compartió el premio con otros dos compatriotas, dos jóvenes cincuentones, es el Nobel más anciano de toda la historia del prestigioso galardón.
La novelista británica, en su caso, aparece como la decana de todos los Nobel de Literatura.
"Doris Lessing está enferma desde hace tiempo, pero creía que podría venir a Estocolmo. Lamentablemente, sus médicos le han aconsejado que no viaje", anunció la fundación Nobel a fines de noviembre.
Mientras representantes de 190 países asisten en Bali, Indonesia, a la Conferencia de la ONU sobre cambio climático. Al Gore, desafortunado candidato a la Casa Blanca en 2000, tendrá numerosas oportunidades de hacerse escuchar en Oslo.
Desde su llegada a esa ciudad, transmitió un mensaje: el trayecto entre el aeropuerto y la ciudad lo hizo en tren y no en la tradicional limusina.
"Es una metáfora sobre el desafío al que debe enfrentarse la comunidad internacional (...) Algunos de nuestros nuevos gestos que son buenos para el medioambiente, mejorarán nuestras vidas en muchos aspectos", afirmó.
Gore, que comparte el galardón con el indio Rajendra Pachauri, presidente del IPCC, dará el domingo una conferencia de prensa. El lunes, ofrecerá un discurso ante el rey Harald de Noruega.
Música india, una partitura del compositor noruego Edvarg Grieg, otra de Rossini y un dúo del "Don Giovanni" de Mozart, acompañarán la ceremonia.
Al día siguiente, el actor estadounidense Kevin Spacey animará, junto a su compatriota Uma Thurman, el tradicional concierto de los Nobel, en el cual participarán, este año, Kylie Minogue, Annie Lennox, KT Tunstall, Earth Wind and Fire, Alicia Keys y Morten Harket, el cantante del grupo noruego A-Ha.
Los Nobel que recibirán sus galardones el lunes en Estocolmo serán también los estadounidenses Eric Maskin y Roger Myerson (Economía), Mario Capecchi y Oliver Smithies (Medicina), los alemanes Gerhard Ertl (Química) y Peter Grünberg (Física), el francés Albert Fert (Física) y el británico Martin Evans (Medicina).
De manos del rey Carlos XVI Gustavo de Suecia, recibirán la medalla, el diploma Nobel y un cheque de 10 millones de coronas (1,06 millones de euros) por cada categoría.
El broche de oro de la jornada será una cena de gala para 1.250 invitados y un baile, previstos para la noche del lunes en la inmensa sala de la alcaldía de Estocolmo.
Las banderas de Argentina y Paraguay enarboladas en una oficina del proyecto trinacional para el río Pilcomayo, fueron arriadas en Bolivia por adversarios al presidente Evo Morales, un día después de que una turba atacara a pedradas un avión militar venezolano.
El viceministro del Interior, Rubén Gamarra, calificó de xenófobo este hecho ocurrido en Tarija, en el sur de Bolivia.
"Creemos que ésta es otra manifestación de la xenofobia, el odio hacia los extranjeros que ahora ya no se limita solamente a atacar aviones extranjeros, sino también a ofender las banderas de países hermanos", señaló.
El comandante de las Fuerzas Armadas (FFAA) de Bolivia, general Wilfredo Vargas, defendió la "revolución social" del presidente Evo Morales y llamó "cobardes" a los opositores que insinuaron a los militares "romper con la democracia", según un discurso suyo publicado en la prensa local.
Vargas dio el respaldo al mandatario y lanzó las críticas a los opositores durante un acto celebrado para la graduación de nuevos oficiales de las Fuerzas Armadas y al que asistió el mismo presidente Morales.
"Felizmente estamos al borde de una revolución, no de una revolución violenta, sino de una revolución social silenciosa", dijo Vargas al sostener que ese proceso restablecerá el "imperio de las virtudes" legadas por los libertadores de la patria.
Llamó a los nuevos oficiales a preservar los mandatos señalados por la Constitución Política del Estado, aunque sean tratados de "cobardes" por sectores que, según dijo, pretenden que las Fuerzas Armadas se alejen de la normas constitucionales.