De la Redacción de El Litoral/DyN/Télam
El kirchnerismo le reconocerá a la UCR el lugar de segunda fuerza en la Cámara Baja en la sesión de mañana, cuando se elijan las vicepresidencias segunda y tercera del cuerpo, en un nuevo capítulo del tácito acuerdo entre ambas fuerzas que tuvo su prólogo semanas atrás, con la elección de los representantes de Diputados para la Auditoría General de la Nación. Así, la vicepresidencia segunda quedará en poder de la UCR.
Si bien en la sesión pasada el cuerpo designó al jujeño Eduardo Fellner en la presidencia de la Cámara Baja y a Patricia Vaca Narvaja en la vicepresidencia primera, los diputados no resolvieron entonces qué fuerza ocuparía en cambio la vicepresidencia segunda y la tercera, a raíz de las diferencias que generó en la oposición esa definición.
Por un lado, el radicalismo -que actualmente ocupa la vicepresidencia segunda- sostuvo que le correspondía a esa fuerza continuar en ese cargo, por ser la bancada opositora más numerosa de la cámara, con 26 legisladores. Pero la Coalición Cívica -que formalizó la conformación de un interbloque con el socialismo el miércoles pasado y contará con 28 legisladores propios- reclamaba el sitio, al ratificar que es la principal fuerza opositora, de acuerdo con el resultado que obtuvo ese espacio en las últimas elecciones.
Sin embargo, se descontaba de antemano que el radicalismo retendría el cargo, por la tradición imperante, según la cual ese lugar debe ser ocupado por un bloque homogéneo y no para un interbloque integrado por diferentes fuerzas de distintas extracciones.
El radicalismo propondrá para ese cargo a la diputada chaqueña Liliana Bayonzo, confirmó el titular del bloque radical, Jorge Aguad, quien dijo desconocer la decisión del oficialismo de reconocerle el segundo término a su bancada.
En tanto, la vicepresidencia tercera será para la Coalición Cívica, que responde a Elisa Carrió, cuyo representante será definido en una reunión de bloque a realizarse esta tarde, consignaron fuentes del sector.
El tercero en discordia es el interbloque, cada vez más diezmado, encabezado por el PRO, que aspiraba a tener alguna vicepresidencia, pero, con las últimas deserciones y la decisión del oficialismo, esa idea quedó sepultada.
Del interbloque Propuesta Federal que integraban tiempo atrás varias fuerzas provinciales ahora sólo queda el macrismo, los aliados bonaerenses del diputado y empresario Francisco De Narváez y el Partido Demócrata de Mendoza.
El viernes fracasó su intento de sumar a los adolfistas puntanos y con las últimas elecciones se alejaron además los integrantes del Movimiento Popular Neuquino (que hasta octubre respondían al ex gobernador Jorge Sobisch y ahora lo hacen con el actual provincial Jorge Sapag, más cercano al1 gobierno nacional.
El 7 de noviembre pasado, la UCR y el Frente Para la Victoria impulsaron y aprobaron la designación de los representantes de la Cámara en la AGN, con una celeridad que asombró al resto de los bloques opositores e incluso tiempo antes de que vencieran los mandatos de ocho años de los auditores que fueron reemplazados.
En esa oportunidad, por el oficialismo fueron electos el ahora ex diputado nacional Oscar Lamberto y el ex funcionario porteño Vicente Brusca, y por el radicalismo el ex jefe de bloque Horacio Pernasetti, quien ya ocupaba un cargo en la AGN desde el 2005.
La resistencia fue encarada, entonces, por la arista Marcela Rodríguez, quien calificó como "irregular" el proceso y argumentó que violaba "la ley de Auditoría, porque los mandatos son por ocho años y estas personas (es decir los auditores salientes) fueron electas por las Cámaras entrantes después del 10 de diciembre".
En tanto, el Peronismo Federal que lidera el actual jefe del PJ bonaerense, José María Díaz Bancalari, se sumará al oficialista FPV, confirmaron las fuentes del oficialismo.
Con la asunción formal de los 130 diputados electos en los comicios de octubre pasado -y además la jura de los 35 diputados de la provincia de Buenos Aires que no pudieron hacerlo debido al retraso en el escrutinio definitivo del distrito más populoso del país-, quedará exhibida la amplia mayoría que ostentará el oficialismo.
En este nuevo período parlamentario, y como consecuencia del contundente resultado obtenido por Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones del 28 de octubre pasado, el Frente para la Victoria contará con al menos 139 diputados propios y casi una veintena de legisladores afines.
Entre los aliados al oficialismo, se cuentan a los radicales 'K', que formarán el bloque de la Concertación Plural con más de una decena de diputados; Eduardo Borocottó del Movimiento Independiente; Paola Spátola, de Guardia Peronista, entre otros.
Ese escenario, casi inédito para el oficialismo desde el advenimiento de la democracia, le permitirá a la presidenta Fernández de Kirchner sancionar leyes clave como la reforma judicial, entre otras cuestiones que la mandataria anunció al asumir en su primer discurso ante la Asamblea Legislativa.
La Cámara Baja tiene previsto tratar mañana una serie de decretos de necesidad y urgencia (DNU) y cuatro contratos de privatizadas, así como -si la oposición habilita los dos tercios- avanzar con el proyecto de reorganización del sistema ferroviario, en la que puede ser la última sesión del año.
Desde el oficialismo no se descarta la posibilidad de tratar el proyecto de reordenamiento ferroviario, pero debe contar con el aval de algunos bloques opositores para conseguir los dos tercios de los legisladores presentes, dado que el dictamen con el que contaba perdió estado parlamentario al cambiar la composición de la Cámara el pasado 10 de diciembre.
Tras hacerles la venia a los radicales para que obtengan la vicepresidencia segunda del cuerpo, la posibilidad de llegar al número necesario se acerca. Aunque tampoco tiene demasiado apuro, el oficialismo sabe que, una vez que juren los diputados por la provincia de Buenos Aires, tiene el camino asegurado para armar las comisiones, firmar dictámenes y aprobar en poco tiempo los proyectos que necesite.
Los diputados tienen previsto abordar los contratos de continuidad del servicio de distribución de gas para las empresas Camuzzi Gas del Sur y Gasnor SA, así como la de América Latina Logística, vinculada al sector ferroviario, que ya cuentan con media sanción del Senado en favor de la renegociación de los contratos encarada por el Estado Nacional, a partir de la vigencia de la Ley de Emergencia Económica.