| |
Redacción de El Litoral
Esta mañana en plena zona céntrica se produjo una colisión de impresionantes características, a punto tal que los rodados involucrados terminaron estrellados contra el frente de un comercio.
El grave suceso ocurrió minutos después de las 9 en la intersección de La Rioja y 1° de Mayo.
En dicho sector, por causas que se tratan de establecer, chocaron una camioneta Dodge con furgón térmico, modelo DP 200, que venía al mando de Oscar Dalinger, de 48 años, con domicilio en la ciudad de Paraná, y un utilitario Renault Kangoo, guiado por Aníbal Aguilar, de 60 años, oriundo del complejo Fonavi, de barrio Don Bosco.
Tras el encontronazo ambos vehículos quedaron fuera de todo control y, en su marcha, treparon a la vereda -en la ochava suroeste- para terminar estrellados contra la vidriera del negocio Santa Fe Radio.
La fortuna quiso que en los momentos que los rodados circulaban sin mando ninguna persona pasara caminando por el lugar. De igual modo los ocupantes de los vehículos tampoco resultaron lesionados.
No obstante la violencia del incidente fue singular. Vale mencionar que la trompa de la camioneta Dodge, tras destrozar la vidriera del comercio, ingresó más de un metro al interior del local arrasando con todos los artículos que estaban en exposición.
Consultado sobre lo ocurrido, uno de los empleados del local -que terminó con heridas cortantes leves en sus manos- manifestó que todo fue "como en las películas".
"Estábamos trabajando como todos los días -agregó- cuando escuchamos una explosión infernal. Era la vidriera que había estallado. Tras ello la trompa de la camioneta que avanzaba hacia nosotros destrozando todo"
Por último indicó que "fue un instante dramático porque te quedás paralizado. No sabés si correr, no sabés qué hacer. Veíamos cómo estallaban los monitores, era todo un desastre".
Por su parte vecinos y testigos del accidente se quejaron por la falta de señalización que tiene el lugar. "Esta es una esquina peligrosa donde siempre ocurren choques. Ya pedimos a las autoridades para que instalen un semáforo pero nadie nos dio bolilla. Para colmo llega esta época del año y parece que todos enloquecen. Andan a toda velocidad sin medir las consecuencias", se quejaron.