Acusación de la familia
Buscan misterioso "gordito" que cenó con Febres antes de morir
Stella Maris Guevara, la esposa de Febres, mencionó a "un gordito" que sería personal de la Prefectura, del que le habló su marido por teléfono en la noche del domingo 10, según reveló el abogado Claudio Casio, defensor de la familia.

Buenos Aires (DyN) - La viuda y los hijos del represor Héctor Febres, que permanecen detenidos, rechazaron ante la Justicia su eventual participación en el envenenamiento del prefecto -a horas de una segura condena por los crímenes en la ESMA-, descartaron su "suicidio" y apuntaron hacia un hombre con el que el detenido habría compartido la última cena.

"Le habló por teléfono a su marido a última hora de la noche del domingo y él le dijo que comió con `El Gordito', una persona que estaba allí y que formaba parte del personal del lugar de detención", reveló el abogado Claudio Casio, defensor de la familia.

Al respecto, añadió: "No sé si comió (porque tenía muy poco contenido de alimento en su estómago) o estuvieron compartiendo un rato antes de acostarse, ni si tiene que ver con la muerte".

El sábado pasado, el gobierno desplazó al jefe de la Prefectura, Carlos Fernández, "por el caso" de la muerte del represor y en su lugar quedó transitoriamente su segundo, el subprefecto nacional Ricardo Rodríguez.

Sospecha

Mientras tanto, la viuda de Febres y sus hijos -Sonia Marcela y Héctor Ariel- quedaron arrestados el viernes pasado por orden de la jueza federal de San Isidro Susana Arroyo Salgado, ante la sospecha de que ellos pudieran haberle provisto o suministrado directamente una altísima dosis de cianuro que le provocó la muerte.

Febres fue encontrado muerto en la mañana del lunes 10, en su celda de la sede de la Prefectura en el Tigre.

Si bien la jueza tiene diez días para definir la situación procesal de los imputados, el abogado Casio insistió en que "no hay ningún elemento de juicio que pueda mínimamente acreditar el estado de sospecha" y se quejó de que viuda e hijos fueron incomunicados, sin siquiera poder elaborar el pesar por la muerte de Febres.

En su defensa, el letrado aseguró que de acuerdo a la autopsia, la muerte se produjo entre la una y las tres de la madrugada del lunes, y la esposa y los hijos se fueron de la sede a las 16.30 del día anterior, tras compartir un almuerzo.

"Lo más fácil para despegar a los familiares hubiera sido un suicidio; sin embargo las declaraciones de ellos no fueron en este sentido. Y si esto no fue un suicidio a Febres lo suicidaron, lo mataron, esto es un homicidio, y mis clientes no participaron en eso", aseveró el abogado Casio.

"No me la como solo"

Febres habría dicho cuando fue detenido, hace nueve años, "ésta no me la como solo", pero el abogado de la familia relativizó la hipótesis de que fuera a incriminar a ex camaradas frente al tribunal que lo juzgaba porque en todo este tiempo "nunca dio nombres".

"La familia estuvo en el almuerzo del domingo... comieron comida que pidieron y otra que trajeron ellos, en parte, comida casera", dijo el abogado en declaraciones a las radios América y Del Plata.

A juzgar por la cantidad de cianuro hallada en el cadáver, y el tiempo en que tarda en provocar la muerte, los familiares de Febres -estimó su abogado- no estaban en el lugar cuando el veneno ingresó al organismo del ex prefecto.

"El hombre era diabético, cardíaco. La dosis de cianuro era altísima. No se encontraron registros de ninguna cápsula que suele masticarse, con lo que hoy estamos seguros de la vía por la que ingresó el cianuro al organismo.

Los diabéticos toman agua de noche, no sé si no habrá sido por esa vía, que se le dejó algo en el vaso", trazó a modo de hipótesis.

Plácidamente dormido

El abogado describió también el estado en que fue hallado Febres: "Estaba plácidamente dormido, no tenía una contracción preagónica severa", que es típica de la muerte por envenenamiento con cianuro.

Casio señaló que una hija de Febres "desde un primer momento sospechó que lo habían matado" y destacó que la familia desalentó la teoría del suicidio, pese a que ello beneficiaría su situación frente a la Justicia.

"La familia no alentó la teoría del suicidio, incluso mencionaron cartas anteriores en las que Febres decía que no iba a tomar decisiones de esa naturaleza", abundó.

Para el abogado, "si Febres se hubiera suicidado habría dejado una nota para proteger a la familia".