Caso Aguirre
Chávez fue condenada a 17 años por el secuestro de Fernanda
La Justicia de Paraná condenó a la imputada Mirta Chávez a 17 años de prisión por el secuestro extorsivo de la adolescente Fernanda Aguirre, a la vez que absolvió a Raúl Monzón como partícipe secundario de ese delito.

Paraná, (Télam).-La Sala Primera de la Cámara del Crimen de Paraná condenó a 17 años de prisión a Mirta Chávez por encontrarla coautora material del secuestro de Fernanda Aguirre en julio de 2004 en San Benito, cerca de la capital entrerriana.

El presidente del tribunal, José María Chémez, leyó la parte resolutiva de la sentencia, cuyos fundamentos se conocerán recién la semana que viene.

El tribunal decidió, también, absolver de culpa y cargo a Raúl Monzón, primo del principal sospechoso del secuestro, Miguel Ángel Lencina, quien era el marido de la ahora condenada y apareció ahorcado en la celda donde estaba detenido.

Llanto

Quebrada por el llanto, Chávez escuchó la sentencia, mientras se tomaba la cabeza con ambas manos.

Chávez admitió haber hecho las llamadas telefónicas exigiendo la entrega de los 2.000 pesos del rescate, pero siempre sostuvo que lo hizo amenazada por su marido.

Momentos más tarde, personal policial condujo a la mujer hasta la unidad penal número 6 de Paraná, donde quedará alojada.

"Pobre Mirta"

La defensora de Chávez, Nora Lanfranqui, dijo que el tribunal debió tratar el caso de su clienta bajo la figura del arrepentido y anunció que apelará el fallo.

"Pobre Mirta, primero se le apareció Lencina y después un abogado de Santa Fe que la hizo confesar y autoincriminarse", explicó.

Añadió que el primer abogado de la mujer, Rodolfo de Aguirre, se presentó a defenderla pocos días después de su detención, aduciendo que había recibido una llamada telefónica anónima pidiéndole que defienda a la mujer.

"Ese abogado le dijo a Mirta que venía a salvarla y la hizo declarar en su contra y autoincriminarse", agregó.

Lanfranqui remarcó que el juicio "no sirvió para saber adónde está Fernanda" y sostuvo que ahora "una familia quedará destruida, porque Mirta Chávez será separada de sus tres hijos".

"La balanza de la Justicia está muy desnivelada", agregó cuando analizó la pena aplicada a su clienta, a la que consideró "excesiva".

Encubrimientos

A su vez, Raúl Monzón, insistió en los apremios que recibió de la policía para autoincriminarse en el hecho y en "los encubrimientos" que hubo durante el proceso.

Su abogado defensor, Rubén Paglioto, dijo a Télam que siempre confió en la inocencia de su cliente. "Se demostró que no había pruebas para culparlo de nada", agregó.

Sostuvo que "a la injusticia de no saber donde está Fernanda no se le podía sumar la condena de un inocente".

En tanto, los familiares de Fernanda se retiraron del recinto junto con los abogados querellantes sin hacer ningún tipo de declaraciones.

Llamada anónima

La sala donde se leyó el veredicto tuvo que ser desalojada alrededor de las 12.50 por una llamada anónima.

"Por seguridad, deberán abandonar la sala para que el cuerpo de bomberos la revise", dijo la jefa de prensa de los tribunales, Inés Gigghi, cuando comunicó la novedad a los presentes.

Aunque oficialmente no se informó la razón de desalojo del recinto, fuentes judiciales revelaron que una llamada anónina había alertado sobre la colocación de un artefacto explosivo.

El juicio oral y público por el secuestro de Fernanda debía iniciarse el 30 de julio pasado, pero la renuncia del presidente de la Sala I de la Cámara del Crimen, Felipe Celli, fundado en las "presiones políticas" que dijo haber sufrido, obligaron a dilatar el proceso.

Celli fue reemplazado por José María Chémez quien, junto con Hugo Perotti y Ricardo González juzgaron a la viuda del principal sospechoso del secuestro, Mirta Chávez, y a su primo político, Raúl Monzón.

Chávez había salido en libertad a fines de setiembre último, luego de que la Justicia aceptó cambiar la fianza de 5.000 pesos que había fijado por un auto de igual valor, ofrecido por un particular.

Aquel partido entre Argentina y Brasil

Fernanda Aguirre fue secuestrada el 25 de julio de 2004 en San Benito, cerca de Paraná, cuando tenía 13 años. El caso, que conmocionó al país, se registró cuando la chica caminaba hacia su casa, alrededor de las 16, en momentos en que jugaban un partido internacional de fútbol Argentina y Brasil.

El principal sospechoso del secuestro, Miguel Ángel Lencina, tenía una salida socio-familiar cuando ocurrió el hecho.

El 6 de agosto de 2004, pocos días después de ser detenido, Lencina apareció ahorcado en la celda de la comisaría Quinta de Paraná, donde permanecía alojado.

Su viuda fue alojada en la cárcel de mujeres de Paraná, acusada de ser coautora del secuestro extorsivo y de haber sido quien se comunicó telefónicamente con la familia Aguirre para pedir el rescate de 2.000 pesos exigidos para liberar a la adolescente.

El otro implicado fue Monzón, a quien el juez Gustavo Maldonado le dictó a principios de julio del año pasado el procesamiento como partícipe secundario en el hecho y lo hizo detener el 22 de setiembre de 2006 en la unidad penal Uno de Paraná, luego de que la Cámara del Crimen confirmara su procesamiento y revocara su excarcelación.

Monzón, primo de Lencina, había sido procesado, detenido y excarcelado en dos oportunidades anteriores, pero se mantenía ligado a la causa bajo la figura de la falta de mérito.

Monzón fue quien brindó albergue a Lencina y a su esposa horas después del hecho en su casa de barrio Belgrano, aunque siempre sostuvo que en ese momento no tenía ningún conocimiento del secuestro de la chica.

Mafia

Inés Cabrol, madre de Fernanda Aguirre, se mostró indignada por la sentencia y sostuvo que el tribunal falló "a favor de la mafia". "Todavía yo no sé adónde está mi hija", lamentó Cabrol al salir del tribunal, donde se abrazó con familiares de víctimas de crímenes impunes que la acompañaron en la audiencia. "A la Policía le interesó investigarnos a nosotros antes para saber de dónde habíamos sacado la plata para pagar el rescate", dijo la madre de la adolescente.