Mucha birra y faso
Los mareados

Como siempre, policías y socorristas corren de un lado a otro levantando accidentados en las calles de la ciudad, pero este fin de semana -extra largo- trajo para para ellos un trabajo adicional, la atención de los mareados. Como vampiros, algunos huyen espantados por las primeras luces del día, pero otros carretean y no pueden despegar, o aterrizan de emergencia en plena Recoleta.