Se sabe que por habilidad, concentración, contracción al trabajo, mentalidad superadora y un gran carisma, la gran estrella del Mundial de Motociclismo es Valentino Rossi. Sinceramente es un placer verlo llevar la moto. Y si a ello le sumamos que cada vez que gana o tiene una buena performance, monta su propio "show" y es todo un espectáculo, pero despojado de esa mediatez que envuelve a algunos personajes. "Il Dottore" es auténtico y no busca protagonismo, es su sello. Pero convengamos que desde hace un par de temporadas, la marca para la que eligió correr (y por supuesto con la que gana varios millones de euros), como es Yamaha, hoy por hoy no está a la altura de sus antecedentes. Si hasta llegó a decir: "Qué quieren que vaya a Japón y les diga cómo tienen que hacer los motores para que seamos más veloces". Ese es su presente, que aguarda cambiarlo en el futuro.
La cara opuesta y siempre hablando de la categoría más convocante de las dos ruedas, como lo es MotoGP, Rossi se topó con un australiano sencillamente fenomenal, Casey Stoner. Sorprendió a propios y extraños y supo llevar a la Ducati Desmosedici
GP7, hasta lo máximo: el título de campeón. Desde luego que no se puede obviar la gran revelación que resultaron los neumáticos Bridgestone (fundamentales hoy en el "Continental Circus'), en detrimento de los franceses de Michelín.
La victoria inicial en Qatar de Stoner, ya supuso una sorpresa que todos atribuyeron a la casualidad cuando en Jerez de la Frontera no pudo pasar de la quinta posición, pero desde ese instante comenzó una secuencia ininterrumpida de triunfos y podios que terminó convirtiéndolo en el aspirante más claro a un título mundial que el estadounidense Nicky Hayden (Honda RC 212 V) dejó claro que no iba a poder defender y mucho menos Valentino Rossi.
En tanto, el español Daniel Pedrosa (Honda RC 212 V), con un inicio de temporada muy prometedor, tras sendos podios en Qatar y España, tuvo altibajos. En el caso de Dani (se acuerdan, el gran rival del rafaelino Sebastián Porto en otros tiempos en la categoría de 250 cc), aquí también hubo dos factores determinantes: bajo rendimiento mecánico en su Honda y deficiencia de los neumáticos.
Aún así, en un final de temporada de lo más apretado con Valentino Rossi, la victoria de Daniel Pedrosa en el Gran Premio de la Comunidad Valenciana, unido al fiasco del italiano, que no terminó la carrera a raíz de una fuerte caída en entrenamientos, le permitió al piloto de Castellar del Vallés proclamarse subcampeón del mundo de MotoGP.
En 250 cc. Jorge Lorenzo sí que no defraudó. La fortaleza del dúo formado por él y su Aprilia quedaron patentadas y manifiestas desde los primeros pasos del campeonato, al enlazar cinco victorias de siete posibles en esos Grandes Premios de comienzo de campaña y sólo enturbiada su trayectoria por un discreto octavo lugar en Italia y su abandono en Inglaterra.
Lorenzo se proclamó, como Casey Stoner, campeón del mundo por segundo año consecutivo con cierta anticipación, lo que no sucedió en la más pequeña de las cilindradas, en la que una lucha casi fratricida mantuvo en vilo a todos los aficionados hasta el último momento.
El húngaro Gabor Talmacsi y el español Héctor Faubel fueron los protagonistas de la disputa en las 125 cc. y prácticamente de todo el campeonato, pero mientras que el español fue el piloto que más triunfos consiguió a lo largo de la temporada, el piloto de Budapest fue quien mantuvo una mayor regularidad a lo largo de todo el año y escasamente cinco puntos, le acabaron dando al de Hungría su primer título mundial de Motociclismo.
Récord de público en la mayoría de los circuitos donde compitieron, a criterio de este columnista, el Mundial de Motociclismo, es una de las disciplinas que concita la mayor atención de los aficionados al deporte mecánico, donde este año en MotoGP, Casey Stoner se llevó todos los aplausos.
Casey Stoner no participó en la última jornada de pruebas de pretemporada de MotoGP que se llevó a cabo en el circuito de Jerez de la Frontera (España), debido a la lesión sufrida en los entrenamientos y decidió regresar rápidamente a su país para someterse a nuevos controles médicos y comenzar la recuperación. El australiano sufrió una caída en la que se lesionó el ligamento acromio clavicular del hombro izquierdo. Por lo tanto, el flamante campeón de la categoría mayor del "Continental Circus" no estuvo presente hoy en la fiesta que hizo Ducati en Bologna en celebración de la obtención del título mundial. "Es siempre desagradable golpearse, pero si tiene que pasar, es mejor que ocurra cuando hay por delante casi dos meses para recuperarse", manifestó con sabiduría el piloto. Además añadió que lamenta decepcionar a los aficionados que siempre lo apoyaron y que esperaban verlo en Italia, pero indicó que "estoy seguro de que prefieren verme de nuevo en perfecta forma y en la pista". Stoner reconoció que "desgraciadamente, estoy claramente peor de lo que pensaba después de la caída y por ello decidimos que lo mejor era volver lo antes posible a Australia para mi pronta recuperación", finalizó.