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Télam-AFP-EFE
Las autoridades colombianas y venezolanas y los miembros de la comisión de garantes internacionales resolvieron anoche permanecer en Villavicencio y continuar analizando hoy los detalles de la operación destinada a rescatar a tres rehenes en poder de las Farc, informaron fuentes de las comitivas.
Los funcionarios adoptaron la decisión en una prolongada reunión que concluyó pasadas las 21 (hora local - medianoche, en la Argentina) y que fue encabezada por el alto comisionado para la Paz del gobierno colombiano, Luis Carlos Restrepo, y el vicecanciller venezolano para América Latina, Rodolfo Sanz, revelaron a fuentes de las comitivas extranjeras.
Los participantes decidieron permanecer en Villavicencio, donde recibirán la llegada del nuevo año, debido a que consideran que aún podrían intentar el rescate de los rehenes, cosa que probablemente harían en las primeras horas de 2008.
La Operación Transparencia o Emmanuel, destinada a rescatar a los tres rehenes que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) prometieron liberar, fue postergada nuevamente ayer y pareció quedar seriamente en peligro de frustrarse anoche, luego de que el gobierno colombiano manifestara dudas acerca de la posibilidad de garantizar la seguridad de los miembros de la comisión de garantes.
Restrepo admitió a los representantes extranjeros que Colombia no estaba en condiciones de garantizar la seguridad de ellos, particularmente en los casos del ex presidente argentino Néstor Kirchner y el asesor presidencial brasileño Marco Aurelio García, según afirmaron varios miembros de las respectivas comitivas.
El funcionario colombiano, coordinador de la Operación Transparencia o Emmanuel por parte de su gobierno, hizo esa advertencia durante algunas de las numerosas reuniones que en toda la jornada mantuvieron las autoridades colombianas con los integrantes de la comisión de garantes.
La novedad dio por tierra con anteriores declaraciones públicas de Restrepo, quien más temprano había afirmado que "de parte del gobierno colombiano todo está dispuesto y están brindadas las garantías" para llevar adelante la operación.
La nueva situación fue motivo de permanentes conversaciones entre las autoridades civiles y militares de Colombia y Venezuela, y los miembros de las comitivas de los seis países -la Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador y Francia- cuyos representantes componen la comisión de garantes.
Mientras tanto, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) aún no habían entregado las coordenadas sobre el sitio exacto de la selva colombiana donde serán liberados los tres rehenes, Clara Rojas, su hijo Emmanuel y la ex diputada Consuelo González de Perdomo.
Ayer, radio Caracol de Bogotá había afirmado que, según fuentes del gobierno colombiano, las coordenadas ya habían sido dadas a un alto funcionario venezolano, información que luego fue desmentida.
Por esa razón, ya en las primeras horas de la tarde de ayer la expectativa sobre la concreción del rescate se había extendido a "los próximos días", según advirtió en Caracas el coordinador de la operación por parte del gobierno venezolano, el ex ministro de Interior y Justicia Ramón Rodríguez Chacín.
Entonces, Rodríguez Chacín señaló que la liberación de los rehenes "con toda firmeza se va a realizar con éxito en los próximos días" y aseguró que "todo está avanzando bien", según reportó la agencia noticiosa estatal venezolana ABN.
Rodríguez Chacín dijo que estaba esperando las coordenadas por parte de las Farc para trasladarse "de inmediato" a Villavicencio para poner en marcha la última etapa del rescate, que se desarrollará desde "la primera luz del día" para poder regresar con ellos en "la misma jornada" en que se los libere.
La nueva postergación de la operación de rescate, que se esperaba para hoy, ya había sido anticipada por fuentes de la comisión de garantes, quienes advirtieron que "cuestiones de tiempo y logística" obligaban a demorar la movilización final.
Para ultimar detalles de la operación, Kirchner conversó hoy por teléfono con los presidentes de Colombia y Venezuela, Alvaro Uribe y Hugo Chávez, y mantuvo continuas reuniones con sus colegas de la comisión de garantes, para ponerlos al tanto de la evolución de la situación.
De acuerdo con fuentes de las autoridades de la operación, una pequeña patrulla de las Farc estaba desplazándose con los rehenes por la selva colombiana, con las precauciones necesarias para evitar enfrentamientos con fuerzas militares o paramilitares, lo que contribuía a demorar la entrega.
Según el plan inicial la entrega debe llevarse a cabo en algún lugar dentro de cinco departamentos del sureste de Colombia que tienen una extensión de 310.000 km2 y menos de tres millones de habitantes.
En parte de esa zona se desarrolla desde 2003 la llamada Operación Patriota, una iniciativa de Colombia financiada parcialmente por Estados Unidos para golpear territorios históricos de las Farc, y también se cumplen planes de erradicación forzada de cultivos cocaleros de los cuales, según Bogotá, se financian los rebeldes.
"Hay que entender que la patrulla (de las Farc) que se mueve con los rehenes tiene que tomar precauciones", dijo un alto funcionario venezolano.
Néstor Kirchner permanecería en Colombia hasta que haya novedades concretas sobre la entrega de los tres rehenes de las Farc, aunque en un principio había planeado regresar hoy al país para celebrar la llegada del 2008 con su esposa y sus dos hijos.
Así lo informó un periodista enviado a Colombia por radio Mitre, quien señaló que si bien en algún momento pareció haber aprestos en el avión Tango 01 para iniciar el retorno, finalmente se habría decidido que la delegación argentina permanecerá un tiempo más.
El periodista informó que el plan inicial era que hoy mismo los argentinos volverían al país y que el avión Tango llegaría a Córdoba, adonde los integrantes de la comitiva encabezados por el canciller Jorge Taiana abordarían un Fokker para dirigirse a Buenos Aires, mientras Kirchner continuaría en el avión presidencial para seguir viaje a El Calafate, donde lo aguardaba su familia para celebrar la llegada del nuevo año.
Advertencia
Juan Carlos Leconte, el marido de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, secuestrada hace seis años por las Farc, advirtió hoy que si el ejército colombiano interfiere en el proceso de liberación de tres rehenes "sería una condena automática a muerte a los secuestrados".
"Éste ha sido nuestro gran temor todo este tiempo, el presidente (Alvaro) Uribe nunca ha querido negociar", sostuvo Leconte.
En declaraciones a radio América, alertó que si el gobierno colombiano envía tropas a la selva mientras se desarrolla la entrega de rehenes, "sería una condena automática a muerte a los secuestrados, porque la guerrilla tiene orden de matarlos una vez que se entere que viene el ejército de Uribe".
Plazo ampliado
Por solicitud de Venezuela, Colombia amplió por 72 horas la autorización para las operaciones de la flotilla área de rescate dentro de su territorio, que vencía a las 23.59 GMT del domingo.
Ese plazo fue solicitado por el gobierno de Venezuela "y se extenderá en la medida que éste lo solicite", indicó César Velásquez, portavoz de la presidencia colombiana.