Tarde de perros en Sargento Cabral
Dos delincuentes terminaron presos tras violento asalto
Ocurrió en un negocio de Gral. Paz al 5400. Uno de los rufianes fue reducido por los comerciantes. El otro por los vecinos que observaron la fuga.
Comerciantes y vecinos de barrio Sargento Cabral, dieron cuenta ayer de dos delincuentes poco después de ocurrir un violento asalto en un comercio de la zona. El suceso ocurrió cerca de las 18 y tuvo lugar en el negocio Cocomiel, ubicado sobre la avenida General Paz al 5400, esto es, a escasos metros de su intersección con Salvador del Carril. Dicha firma se dedica a la venta de ropa y artículos para bebés y pañales. La secuencia se inició con el arribo al local de dos sujetos. Uno tendría alrededor de 25 años y el otro, un adolescente, de 15. Estaban bien vestidos y con la cara descubierta. Sin pérdida de tiempo el mayor arremetió dispuesto a todo, mientras el jovencito quedaba cubriéndole sus espaldas. Portando un arma de grueso calibre el sujeto pasó del otro lado del mostrador y encañonó a una de las empleadas, a la que le ordenó la entrega del dinero. El rufián se mostraba nervioso, jugado. Pero cuando estaba en la recolección del botín apareció en escena otro empleado, que se trabó en lucha con el caco. En un rápido movimiento el hombre trabó el brazo del sujeto, lo que hizo que mantuviera el arma apuntando hacia el techo. Esta circunstancia fue aprovechada por un tercer colaborador del negocio que se sumó a la lucha. Al cabo de intensos forcejeos, durante los cuales derribaron toda la mercadería, el delincuente pudo ser reducido.
Soldado que huye...
A todo esto, viendo que el panorama se había complicado considerablemente, el menor emprendió la retirada. Sin embargo su fuga duró apenas algunas cuadras ya que atentos vecinos, que advirtieron la salida desesperada del chico, se pusieron en persecución y lo atraparon. Del preocupante hecho se dio conocimiento a la policía y así varios móviles llegaron hasta el lugar a los pocos minutos. Voceros de la repartición destacaron la peligrosidad de los malvivientes, fundamentalmente del mayor de edad que registraba severos antecedentes policiales. Además llevaba consigo una mochila en cuyo interior había gran cantidad de precintos de seguridad, los que son utilizados por los cacos para inmovilizar a sus víctimas.
También la inmobiliaria Gentina, de bulevar y Mitre, ayer a la tarde fue blanco de un asalto. La acción estuvo comandada por dos hombres -de entre 25 a 30 años- que irrumpieron armados y redujeron a seis personas, entre empleados y clientes. Los delincuentes se llevaron la recaudación de la caja, los teléfonos celulares y las billeteras de las víctimas. Durante su faena cubrieron sus rostros con gorras y subiéndose las remeras. Concretado el atraco se fueron caminando por el bulevar.
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