Reunión con Cristina Fernández y parte del gabinete
Aerolíneas acuerda trabajar para la "paz social" con sindicatos

Aerolíneas Argentinas, controlada por el grupo español Marsans, acordó con el gobierno trabajar para lograr la "paz social" con los siete sindicatos que representan a los casi 8.500 trabajadores de la línea aérea.

Tras los problemas que registraron hace unos días las operaciones de la compañía, el jefe del Gabinete de ministros, Alberto Fernández, citó para ayer a una reunión a Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, dueños de Marsans, reunión que fue presidida por Cristina Fernández de Kirchner.

Los propietarios de la empresa se entrevistaron luego con los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, y de Planificación, Julio de Vido, así como con el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, confirmaron a EFE fuentes de la empresa.

En tanto, portavoces gubernamentales indicaron que los funcionarios y los empresarios analizaron los compromisos de inversión y capacitación del personal asumidos por Aerolíneas y se discutió la conformación de una "mesa de seguimiento" de los acuerdos alcanzados por la compañía, los sindicatos y el gobierno.

Las fuentes señalaron que próximamente el gobierno y Aerolíneas, en la que el Estado argentino tiene una participación accionaria del cinco por ciento, convocarán a cada uno de los siete sindicatos a reuniones por separado para "llegar a un acuerdo de largo plazo, buscando previsibilidad, calidad en la gestión y recrear la confianza con el usuario".

Los dueños de Marsans vienen reclamando desde hace meses un "pacto social" con los trabajadores como garantía para desembolsar 3.500 millones de dólares, compromiso de inversión asumido por Aerolíneas.

En los últimos días hubo demoras de hasta 14 horas en vuelos de la aerolínea de bandera desde los aeropuertos de Ezeiza y Jorge Newbery para vuelos domésticos desde Buenos Aires, así como cancelaciones sin previo aviso.

Aerolíneas Argentinas atribuyó los problemas a un conflicto desatado por los pilotos, quienes no se presentaron a los vuelos asignados al hacer una interpretación "unilateral y sorpresiva" de las normas vigentes para sus actividades.

Además, los empleados de una empresa contratada por la aerolínea para el traslado de equipajes trabajan "a reglamento" para exigir un plus salarial extraordinario por el aumento de la inflación.

Los portavoces de la empresa consultados desmintieron que ayer se hubieran producido nuevas cancelaciones, al explicar que hubo dos vuelos a Santiago de Chile que en realidad se unieron "por falta de pasajeros" y otros dos que aparecieron en las pantallas como "cancelados" por error, ya que no estaban programados.