Un grupo investigador español ha creado una "mesa" electrónica generadora de sonidos, el Reactable, que está causando furor en el mundo de la música y ya forma parte del grupo de instrumentos que acompaña a artistas como la cantante y actriz islandesa Bjrk.
Los luthieres digitales, que empezaron a trabajar e investigar hace cuatro años con el novedoso artilugio, son cuatro investigadores en Tecnología Musical de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), de Barcelona: Sergi Jord y Marcos Alonso, españoles, y los austríacos Günter Geiger y Martin Kaltenbrunner.
El Reactable, que fue presentado a mediados del año pasado en Brasil y en México, es una mesa-instrumento musical, que recuerda al timbal de una sinfónica, y que se toca "colocando, desplazando, girando y relacionando entre sí", sobre su superficie, unas piezas hechas de plexiglás.
Las fichas llevan impresos unos dibujos con códigos de puntos y, al ser colocadas boca abajo sobre la "mesa" traslúcida, son leídas por una cámara desde el interior del Reactable, "de forma similar a como son interpretados los códigos de barras en las cajas de los supermercados", indicó Jord.
La "visión artificial" de la cámara identifica el objeto puesto sobre la "mesa", envía la información sobre los parámetros de la figura (posición, orientación, movimiento, código) al programa y éste a su vez emite un sonido y una imagen correspondiente que se proyecta en la superficie del Reactable.
Esto sucede al mover una figura o varias de ellas con las manos haciendo que interactúen conjunta y simultáneamente sobre el instrumento, permitiendo "posibilidades sonoras infinitas".
"El punto de partida del instrumento -explica su creador- son los sintetizadores modulares de la década de los años 60, que tenían interfaces similares a aquellos de los viejos paneles de centrales telefónicas, con esas múltiples clavijas conectables entre ellas".
En cuanto a sacarle provecho musical al Reactable -para el que no valen pentagramas ni partituras-, Jord dice que, como en cualquier instrumento convencional, el virtuosismo se obtiene después de mucha práctica y experiencia: "Se empieza por intuición y por casualidad y se progresa cuando se obtienen resultados controlables, hasta saber lo que estás haciendo".
Obtener buena música del invento no parece fácil y tampoco lo será hacerse con uno, pues hay construidos menos de diez y no están a la venta. El grupo creador dispone de tres para ofrecer demostraciones, como una que ya hicieron en Amsterdam (Holanda).
Jord explicó que hay unas negociaciones muy avanzadas para sacar el Reactable al mercado, aunque reconoció que aún no hay ni fecha ni precio final. Lo único cierto, reconoce, es que un Reactable costará "más que una guitarra y menos que un piano".
El grupo de investigación en Tecnología Musical de la UPF ha recibido mensajes de todos los puntos cardinales del mundo, de gente que ha visto el Reactable en internet, y Jord y sus compañeros les remiten a la página (http://www.mtg.upf.edu/reactable) en la que ellos explican los pormenores del nuevo instrumento electrónico.
Por cierto, que en internet hay opiniones para todos los gustos con respecto al Reactable, pues concita entusiastas que darían lo que fuera por tener uno y detractores que aborrecen el ingenio y aseguran que eso que produce no es música ni es nada.
A esto responde Jord que "es obvio; que nunca llueve a gusto de todos", y considera que hay factores subjetivos y estéticos: "Alguna gente quiere hoy que la música sea como fue en el siglo diecinueve".
De todos modos, aun reconociendo que "hay músicas difíciles de interpretar con la `mesa'", el investigador promete ensayar "alguna pieza de Bach". Y de obtener algún resultado correcto lo "subiría" a internet.
Los españoles ya tuvieron oportunidad de escuchar cómo suena el Reactable, pues Bjrk se ha hecho con uno y sus músicos la acompañaron con él en tres conciertos de su tour "Volta", que ofreció a mediados del año 2007 en Bilbao, Segovia y Madrid.
textos de revista Nosotros. Fuente: agencia EFE. foto de El Litoral