La sequía que trae consigo el año climático de "La Niña" ya hace sentir sus efectos. Los especialistas estiman que la campaña agrícola 2007/2008 no superará 94,4 millones de toneladas del último ciclo, y en la provincia de Santa Fe, las autoridades aún no tienen cuantificadas las pérdidas, pero reconocen que ya se verifican mermas que se van a agravar si las lluvias no son importantes, uniformes e inmediatas.
Especialistas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires advierten -para el maíz- pérdidas del 10 al 20 por ciento en la zona núcleo y del 20 al 30 por ciento hacia el norte de la provincia. En soja, las cifras podrían llegar a la mitad en ambos casos, pero las próximas horas serían decisivas en la pulseada entre las precipitaciones demoradas y la capacidad de los cultivos para aguardar su llegada.
Al maíz le faltó agua en el momento más crítico, en torno de la floración, con poca humedad en el suelo e intensos calores. Y la soja, a pesar de los avances en genética y técnicas de manejo de cultivos, tampoco podrá prescindir de los cielos.
Carlos Sartor, secretario del Sistema Agropecuario, Agroalimentos y Biocombustibles del ministerio de la Producción de Santa Fe, prefirió no dar cifras estimativas. "Lo que tenemos son sólo datos globales", dijo, aún cuando reconoció que existen "problemas en la zona núcleo por falta de lluvias, aunque no conocemos el impacto cuantificado".
Aclaró que "también tenemos problemas más graves en la zona norte y noroeste" del territorio santafesino, "que padecen una sequía de larga data, incluso de años anteriores. Harían falta lluvias importantes", acotó.
Especificó que se verifican una vez más "problemas con atención de ganado; lo básico para bebida de hacienda". Y dijo que "las lluvias de esta semana mitigaron en algo la situación, pero no está resuelta".
Dijo, ante una nueva consulta, que "en lo que respecta a cultivos -maíz y soja- es probable que estemos ante pérdidas concretas". Consultado sobre cuáles son los plazos para mitigar las pérdidas o impedir que se agraven, señaló que la lluvia "es determinante" y "debería ser de inmediato", porque "en la medida en que transcurran los días, esto se va a ir magnificando. Deberían ser lluvias importantes y uniformes en todo el ámbito de la provincia".
Eduardo Sierra, agroclimatólogo y profesor de la Facultad de Agronomía de la UBA, estimó que en lo que queda de esta semana sólo habría lluvias ligeras de 10 milímetros promedio y que del 2 al 8 de febrero las precipitaciones no pasarían de 10 a 25 milímetros.
"Además, se espera un foco de calor con más de 35 grados de temperatura", advirtió el especialista en diálogo con El Litoral. Explicó también que la lluvia pronosticada hasta allí "es menos de lo que necesitan los cultivos para una reposición total".
Consultado sobre cuándo se podría producir el retorno de las lluvias, Sierra estimó como punto de inflexión el 15 de febrero. "Es mitad pronóstico y mitad esperanza", aclaró, para explicar que ésa es la fecha en la que tradicionalmente "La Niña" cede algo de su fortaleza, que se manifiesta con más fuerza entre mediados de enero y de febrero.
"Además venimos con poca reserva de humedad en los suelos", dijo e insistió en que "a partir del 15 de febrero deberían empezar a volver las lluvias. En 2006 -recordó- tuvimos algo similar y las precipitaciones volvieron el 22, lo que salvó la situación".
Sostuvo que este año "se había entrado en enero con algunas lluvias y el fenómeno no se notó. Pero la humedad en el suelo es tal vez la más baja en años, y cuanto menos, repite el episodio 88/89, aunque esta vez los efectos pueden ser menores porque contamos con mejor tecnología en la producción agrícola", concluyó.
Confederaciones Rurales Argentinas sugirió a los productores de trigo y cebada restringir las venta "hasta el momento en que el valor del cereal alcance el precio que hoy por hoy el mercado está en condiciones de pagar", situación que para la entidad "no se da actualmente por la circunstancia generada por el gobierno, que beneficia directamente a molinos y exportadores".
Mario Llambías, presidente de CRA, señaló que "esta situación de inequidad en la cadena de trigo y cebada no puede mantenerse por mucho más tiempo". Advirtió que "tenemos una mínima esperanza que se revierta, por lo que recomendamos a los productores restringir las ventas para poder recibir un precio justo", agregó.
Llambías reiteró, tal como lo viene haciendo desde hace varias semanas, que "no se ha cumplido con la promesa del gobierno, del año pasado, que el productor recibiría precio lleno en el trigo. Tenemos la esperanza que finalmente el secretario de agricultura cumpla con la palabra empeñada", expresó.
Desde la conducción de Confederaciones Rurales Argentina insisten en que "la única salida es estimular una mayor producción para aprovechar las condiciones del mercado internacional y atender las necesidades de alimentos accesibles para toda la comunidad".
La producción local de azúcar cerró 2007 con un volumen de 2.168.674 toneladas, favorecida además por un fuerte crecimiento de los precios internacionales, según informó hoy la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos. El total producido el año pasado, que se convirtió en la segunda marca histórica, el 62,5% tuvo su origen en la provincia de Tucumán.
El sector además se vio favorecido por el precio internacional del azúcar, siguiendo la habitual referencia de Londres para el tipo "blanco", que presentó un incremento constante hasta alcanzar el 9,62% a fin de ese mes respecto del cierre anterior.
Esta tendencia en alza de los precios internacionales durante diciembre, continuó en los contratos a futuro que indican un crecimiento leve pero constante. Según el comunicado de Agricultura, se proyecta hacia fin de año, en un 7,9% respecto del cierre del año anterior.
"Los analistas del sector atribuyen esta ligera recuperación de los precios internacionales al continuo aumento de la producción brasilera de etanol, para lo cual se destinan cada vez mayores proporciones de la caña cosechada", dice el comunicado.
Abre Oriente
China autorizó la importación de productos lácteos desde la Argentina, los cuales deberán acompañarse con la correspondiente certificación sanitaria local. Así lo informó hoy la Dirección Nacional de Mercados de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, tras recibir una comunicación de la Consejería Agrícola en China. La autorización incluye manteca, suero en polvo, leche entera, proteína concentrada de suero, quesos -de baja, alta, mediana y muy alta humedad- queso mozzarella, caseína, grasa anhidra -butter oil-, y dulce de leche. También figuran leche en polvo descremada, condensada, evaporada estéril y lactosa.