| |
Alberto Sánchez - [email protected]
El "Tanque" Rubén Ferrer llegó a Santa Fe cuando promediaba el año pasado para incorporarse al Club Atlético Unión.
Los antecedentes del delantero eran más que convincentes en cuanto a su capacidad goleadora, ya que en la principal divisional de ascenso venía destacándose año a año como uno de sus máximos artilleros.
Sin embargo, en Unión no tuvo las oportunidades y mucho menos la continuidad que todo goleador necesita. Primero porque para el por entonces técnico rojiblanco, Carlos Trullet, Leandro Zárate era el hombre encargado de cumplir esa función.
Pero además, una lesión complicó aún más las cosas para el "Tanque", que de las 19 fechas de la primera rueda, solamente participó en siete partidos, de los cuales fue titular sólo en uno, en la cuarta jornada, frente a Almirante Brown, cuando ocupó el lugar de la "Chancha" después de que éste haya sido expulsado ante Defensa y Justicia.
Seguramente ahora empieza otra etapa para Rubén Ferrer, las expectativas se han renovado. El entrenador del elenco tatengue es Claudio Gugnali, quien no ve con malos ojos la posibilidad de juntar a los dos (Zárate y Ferrer) para formar la dupla atacante del equipo.
Tras el amistoso disputado el miércoles en La Tatenguita frente a Gimnasia y Esgrima de Ciudadela, el "Tanque", quien marcó el segundo gol que sirvió para que Unión derrotase al "Pistolero", explicó por qué a veces se tira unos metros atrás en el campo de juego: "Es mi forma de jugar, por ahí, al estar duro con la pelota, si no te tirás un poco atrás quedás muy aislado, por eso trato de conectarme con los que generan juego, con Paulo (Rosales), con Zapata, con "Coqui" (Jorge Torres). La forma de agarrar confianza con la pelota y ritmo competitivo es jugando con ellos, que son los que más y mejor manejan la pelota".
También analizó y justificó el presente futbolístico del equipo: "Nosotros nos damos cuenta que nos falta todavía con la pelota. Por la mañana hicimos un trabajo de fútbol reducido, jugando a dos toques y lo hicimos muy bien, y ahora venimos acá, a jugar un amistoso y nos cuesta transportar la pelota y jugar rápido como se juegan en los reducidos. Pero lo hablamos con el profe y eso es a causa del trabajo con pesas que hicimos antes del reducido de la mañana, por eso tenemos que estar tranquilos, porque ellos están en otra etapa, distinta a la nuestra. Mientras ellos están en plena competencia, nosotros estamos en plena pretemporada. Por ahí nos va a costar llegar a tener el ritmo futbolístico que queremos, pero hay que estar tranquilos, sabiendo que se está haciendo lo correcto, trabajando muy bien".
"Para pelear cosas importantes hay que mejorar y dejar todo para ganar", tiró el "Tanque".
Consultado sobre si está de acuerdo con la manera de pensar de la dirigencia y del entrenador Claudio Gugnali de no realizar alguna incorporación, el delantero opinó: "Más allá de lo que piensen los dirigentes, si Claudio considera que el equipo está bien y puede pelear así como está, lo debemos aceptar. Nosotros estamos para trabajar, si viene algún refuerzo, lo que debemos hacer es adaptarlo al grupo lo antes posible, para que se sienta cómodo porque nos va a servir a todos. Acá somos un grupo que trabaja por lo mismo, y tenemos que tirar todos para el mismo lado".
Con una buena definición, le dio la victoria al equipo que jugó a segunda hora cuando faltaba poco para terminar el partido, algo fundamental para él: "Es lindo marcar goles porque te da confianza, porque si por ahí tenés una o dos posibilidades y no las convertís, aunque uno no lo diga, un poco te tira abajo. Por eso es bueno hacer goles, tuve dos, una en cada tiempo, e hice uno, eso me da confianza, sabiendo que por lo menos no me olvidé de definir".
Si las cosas se le siguen dando, seguramente será un factor de presión para el técnico, a lo que Ferrer contestó: "Sí, pero la presión la metés todos los días, uno quiere jugar, y estoy para jugar, Sé que Claudio verá quién está bien o quién deja todo para el equipo y quién no".
En la etapa complementaria del segundo ensayo ante los "Pistoleros" de Barrio Ciudadela, Claudio Gugnali ordenó el reemplazo de César Pereyra por Mario Miño. El joven que ingresó en lugar del "Pelado" está a prueba, tiene 21 años y viene de Buenos Aires (vive en Florencio Varela). Es sobrino de Juan José Serrizuela y se desempeña como delantero o mediapunta.
Jugó sólo diez minutos y, aunque el "pibe" no tuvo mucho contacto con al balón, "pivoteó" muy bien y bajó una pelota de pecho para la entrada de Ferrer, que remató al arco. Es jugador libre y como antecedente figura su paso por las divisiones inferiores de Lanús, luego jugó en Independiente Rivadavia de Mendoza y además, cuando tenía todo arreglado para incorporarse al Deportes Tolima, de la primera división del fútbol colombiano, el pase se frustró por no poseer pasaporte.
Luego de los partidos que el sábado por la mañana Unión jugará amistosamente en Rafaela ante Ben Hur, los jugadores tendrán el fin de semana libre. Después del merecido descanso, volverán a reunirse el lunes para continuar con la pretemporada, haciendo la salvedad de que ya no estarán concentrados en Casasol como lo vienen haciendo.
Aunque aún no están definidos los días, se sabe que desde la semana que viene, cuando les toque hacerlo en un solo turno, trabajarán en La Tatenguita, y en Casasol cuando las labores sean por la mañana y por la tarde para, aprovechando las comodidades del lugar, almorzar y descansar entre turno y turno, trasladándose cada uno a sus hogares al final de la jornada.