Así "salió" lo de Totono

Mesa del bar El Cabildo en Buenos Aires. De un lado, el presidente de Colón; del otro, un empresario futbolístico residente en Buenos Aires.

Lerche: -Tengo una idea para solucionar lo de Grisales.

Empresario: -Germán, falta una semana para el cierre del libro de pases y para que empiece el torneo...

Lerche: -¿Quién lo quiere...?

Empresario: -Independiente.

Lerche: -Le pido un jugador a Comparada, todavía tengo un cupo, Carignano entra por Fuertes.

Empresario: -¿Quién te gusta?

Lerche: -El "Rengo" Díaz.

Empresario: -¿Vos estás loco?

Lerche: -No juega... A mí me encanta, no lo hablé con nadie, ni siquiera con Astrada. Leo me va a entender, le traje todo lo que me pidió. Y seguro que no me va a decir que no.

Empresario: -¿Querés que lo intentemos?

Lerche: -Vamos con todo por el "Rengo"... Soluciono un problema y creo que llevo a Santa Fe a un jugador distinto.

Así empezó a tejerse la trama final de la novela Grisales. El resto, usted ya lo conoce.