Un hombre de nacionalidad paraguaya acusado de cometer al menos 15 resonantes secuestros extorsivos, entre ellos de un empresario japonés que era líder de la secta Moon de ese país, fue detenido en la localidad bonaerense de Libertad, partido de Merlo.
El detenido, identificado por la Policía como Soel Ramírez Mendoza, de 28 años, fue atrapado cuando caminaba por la calle Colombia al 2100, de Libertad, localidad donde se ocultaba desde hacía seis meses.
Al momento de su arresto, el hombre -que era buscado por Interpol Internacional- tenía un Documento Nacional de Identidad (DNI) y una partida de nacimiento apócrifos con los cuales quiso engañar a la Policía haciéndose pasar por un ciudadano argentino.
Ramírez Mendoza, sobre quien pesaba un pedido de captura internacional y estaba calificado como un delincuente de "máxima peligrosidad" fue atrapado por personal de la Dirección de Investigaciones contra el Secuestro de Personas dependiente de la Superintendencia de Investigaciones Complejas del Ministerio de Seguridad Bonaerense.
Según fuentes policiales, mientras se ocultaba bajo una falsa identidad en el país, el acusado regenteaba un local de arreglo y venta de teléfonos celulares que funcionaba dentro de un locutorio de Libertad, en el oeste de Gran Buenos Aires.
Ramírez Mendoza está acusado de formar parte de una banda integrada por nueve personas que cometió gran cantidad de secuestros extorsivos en Paraguay. El más resonante de los hechos ocurrió el 2 de abril del año pasado cuando la organización secuestró al empresario japonés Hirozaku Ota, de 62 años, presidente de la empresa Victoria Sociedad Anónima (perteneciente a la secta Moon) y a su secretaria -de la misma nacionalidad- cuando circulaban en un auto en una ruta que une Asunción, capital de Paraguay y Ciudad del Este, en la Triple Frontera.
En el mismo hecho, secuestraron al policía Rafael Ramos Balmori y a su novia que habían intentado asistir a las víctimas. Tanto el empresario como el jefe policial y permanecieron 15 días cautivos hasta que fueron liberados sanos y salvos a cambio del pago de un rescate de 138 mil dólares, mientras que las mujeres recuperaron la libertad cinco días después de haber sido secuestradas.
Según los investigadores, Ramírez Mendoza habría fugado a la Argentina poco después de obtener el dinero del secuestro. Ramírez Mendoza además está acusado de al menos 15 secuestros extorsivos y también formaba parte de otra banda que realizó varios robos tipo comando utilizando uniformes policiales.