Reacciones dispares por su independencia
Kosovo pide reconocimiento oficial
La nueva insignia patria fue presentada ayer ante el parlamento por el primer ministro y el presidente kosovar. Foto: EFE

Mientras la nueva nación recoge gestos de apoyo de Estados Unidos y la mayoría de la Unión Europea, Serbia busca aliados para anular la declaración que permitió la escisión de la histórica provincia. Se espera una jornada plagada de manifestaciones y revueltas en las calles.

Un día después de la declaración de independencia de Kosovo, el primer ministro de la nueva nación, Hashim Thaci, anunció que envió una petición oficial de "reconocimiento" a "todos los gobiernos del mundo" y dijo que espera las primeras respuestas "en las próximas horas". Por su parte, Belgrado, la capital de Serbia, vivió una jornada violenta con manifestaciones en contra.

"Con el presidente -Fatmir Sejdiu- hemos enviado una petición a todos los gobiernos del mundo para el reconocimiento de Kosovo soberano e independiente. Esperamos los primeros reconocimientos en las próximas horas", declaró Thaci al iniciarse una reunión del gobierno abierta a la prensa.

"Kosovo tendrá un ministro de Relaciones Exteriores y embajadas en el mundo muy pronto", agregó.

En una jornada de frío intenso y nevadas, el Parlamento de Kosovo declaró ayer su independencia unilateral, tras casi una década de la tutela de la ONU; y eligió los símbolos patrios que ondearán en sus calles y edificios públicos de ahora en más.

Serbia conmocionada

Como contrapartida, las fuerzas políticas de Serbia se unieron hoy contra la independencia de Kosovo y pidieron serenidad después de que la turba atacara las embajadas de Estados Unidos y la Unión Europea (UE) por su actitud favorable a la separación de la provincia.

Mientras el presidente prooccidental serbio Boris Tadic viajaba para asistir a una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el Parlamento se disponía a reunirse en Belgrado para "anular" la declaración de independencia proclamada el domingo por la asamblea kosovar.

Tadic recibió el domingo al anochecer al primer ministro nacionalista Vojislav Kostunica, como así también a Tomislav Nikolic, del Partido Radical (oposición), la bancada parlamentaria más poderosa, y se pusieron de acuerdo para trabajar juntos por mantener a Kosovo bajo soberanía serbia.

También pidieron "dignidad" a la población, mientras la violencia se desataba en las principales ciudades de Serbia.

Jornadas de protestas

Mientras las protestas invaden las calles, el gobierno de Pristina, que se reunía este mediodía por primera vez tras la proclamación de la independencia, espera recibir los primeros reconocimientos diplomáticos.

Los responsables de Pristina observarán con atención la reunión hoy de los ministros de Exteriores de la Unión Europea, que celebran en Bruselas un consejo en el que tratarán de buscar una respuesta común a la declaración unilateral de independencia de Kosovo, aunque cada gobierno tendrá la libertad de reconocer o no al nuevo Estado.

En el mismo horario, más de 100.000 serbios de Kosovo están convocados para expresar su repudio a la recientemente declarada independencia.

Las manifestaciones se celebrarán en la ciudad dividida de Mitrovica, en el norte de Kosovo, en el enclave de Gracanica, cerca de Pristina, y en Strpce, en el sur de Kosovo.

La protesta más grande se espera en Mitrovica, donde viven unos 40.000 serbios al norte del río Ibar y 80.000 albaneses en la parte sur de la ciudad.

Las fuerzas internacionales para Kosovo (KFOR), lideradas por la Otan, han aumentado notablemente su presencia en esa parte del nuevo país, para evitar enfrentamientos. Por otra parte, la prensa kosovar celebra hoy la independencia, con fotos de los eufóricos festejos de anoche.

A favor y en contra

Los líderes gubernamentales de Europa y del mundo comenzaron a hacer públicos hoy sus argumentos a la hora de apoyar o no el proceso independentista de Kosovo.

La canciller Angela Merkel afirmó hoy que la independencia de Kosovo es la decisión "correcta" y que la "perspectiva europea" permitirá pacificar "definitivamente" el oeste de los Balcanes.

Eslovaquia, por su parte, no reconocerá de momento la declaración unilateral de independencia efectuada por los líderes de Kosovo. Así lo explicó en Bratislava antes de partir a Bruselas Jan Kubis, ministro de Asuntos Exteriores del país centroeuropeo, miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Un caso aparte es el de España, cuyo canciller Miguel Ángel Moratinos afirmó que "el gobierno español no va a reconocer el acto unilateral proclamado ayer porque no consideramos que respete la legalidad internacional".

El jefe de Gobierno italiano en funciones, Romano Prodi, estimó que Serbia "no debe sentirse abandonada por Europa" tras la proclamación. "Tenemos una larga amistad con Serbia y, por lo tanto, tenemos la responsabilidad de que no se sienta abandonada en este momento por Europa", declaró Prodi.

Histórica.

Grupos encolerizados rompieron las ventanas de dos restaurantes McDonald's y de la embajada estadounidense en la capital serbia, gritando "Kosovo es el corazón de Serbia". Ocurre que el gobierno de Belgrado y muchos serbios consideran a Kosovo, donde existen decenas de iglesias y monasterios serbios ortodoxos construidos hace varios siglos, como su corazón histórico. Para los opositores la separación es un ataque directo a las raíces de su pueblo.

EFE/AFP