EFE
Los Veintisiete apoyaron la propuesta de la Comisión Europea para poner en marcha un proyecto de investigación sobre el uso del hidrógeno como combustible, una iniciativa que recibirá 470 millones de euros de las arcas comunitarias.
El proyecto tomará la forma de asociación público-privada y Bruselas espera que la industria haga una aportación financiera equivalente a la pública a lo largo de seis años.
En una reunión celebrada en Bruselas, los ministros responsables de Competitividad (Mercado Interior, Industria e Innovación) de la UE dieron luz verde a su quinta "iniciativa tecnológica conjunta", con las que pretenden ofrecer a las empresas europeas un marco para la cooperación en el ámbito tecnológico.
La nueva entidad contará en el consejo de administración con la presencia de una empresa española, NTDA (Nuevas Tecnologías para la Distribución Activa de la Energía).
El objetivo es que las pilas de combustible de hidrógeno sean una realidad en el mercado automotor en 2010-2020.
En paralelo, la Comisión Europea apuesta por impulsar la comercialización de automóviles que utilicen este tipo de energía limpia.
Para ello, Bruselas propone establecer un modelo único de homologación que facilite a los fabricantes de automóviles pasar desde el motor basado en el petróleo a uno cuya fuente de energía sea el hidrógeno.
Las células de combustible de hidrógeno se basan en la acumulación de esta materia prima que, mediante el contacto con el oxígeno produce energía y calor, que se transforman en electricidad que, a su vez, se usa para alimentar motores.
Hasta el momento, varios fabricantes de automóviles han producido prototipos con este tipo de propulsión, aunque para su uso masivo se espera la concreción de nuevos avances técnicos en la producción y distribución a gran escala de hidrógeno.
Según un informe encargado por la Comisión Europea, la introducción del hidrógeno como fuente energética podría reducir en un 40 por ciento el consumo de petróleo en el sector del transporte por carretera de aquí al año 2050.
El estudio recalca que, aunque el hidrógeno es una de las "opciones más realistas" para la sostenibilidad en el sector del transporte, su introducción requiere la aplicación de cambios graduales en todo el sistema energético, así como reducir los costos de la tecnología.