Ciancio y directores de la Empresa en Diputados
Chispazos por los alcances del aumento tarifario en la EPE
Ciancio y Cantalejo defendieron la necesidad del incremento y consideraron necesaria una inversión de 250 millones de pesos para cada uno de los cuatro próximos ejercicios. El justicialismo pretende aplicar los incrementos a partir de los 500 kilowatts de consumo bimestral y levantar los mínimos para jubilados.
No quedaron dudas: el cuadro tarifario de la Empresa Provincial de Energía (EPE) debe sufrir un ajuste. La diferencia es qué sectores deben pagar el incremento. Otra coincidencia, el Estado provincial viene apoyando con fondos del Tesoro a la Empresa. La diferencia es hasta cuándo y cómo. La Cámara de Diputados invitó al ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente a una reunión sobre la situación de la EPE y Antonio Ciancio concurrió con el presidente y vice del directorio de ese organismo, Daniel Cantalejo y Andrés Perotti, respectivamente. El primero fue la voz cantante en el encuentro, donde diputados justicialistas marcaron algunas diferencias y solicitaron que el incremento del 17 % que regirá a partir del 1º de marzo se aplique desde los 501 kilowatts de consumo bimestral en adelante; que se eleven los mínimos para jubilados y que el Estado se haga cargo de los casos sociales. Cantalejo se limitó a señalar que iban a estudiar la propuesta, aunque el ministro Ciancio, al retirarse, dio por cerrada la discusión. En las casi dos horas de reunión hubo intercambios de elogios políticos entre las actuales autoridades y el obeidista Mario Lacava, pero también hubo sutiles diferencias que se fueron expresando mientras duró el encuentro. Lacava, Silvina Frana, Luis Rubeo y Enrique Marín fueron los únicos justicialistas presentes. Todos pertenecen al bloque oficial del Frente para la Victoria. De los otros dos sectores de la oposición no fue ningún legislador. Sí estuvo el cavallerista Oscar Urruty. Por el oficialismo fue importante el número de presentes y el presidente de la Cámara, Eduardo Di Pollina, tuvo que frenar el inicio de una abierta discusión con el justicialismo sobre las razones por las cuales hoy la EPE se encuentra en una "situación grave, crítica y con necesidad de detener ya el deterioro del servicio", a decir de Cantalejo.
Puertas abiertas
Ciancio elogió la política de puertas abiertas de Luis El Halli Obeid en la transición, pero aclaró que el aumento anunciado ya estaba siendo previsto por el anterior directorio. No dejó de recordar que el ejercicio anterior cerró con un déficit operativo de 90 millones de pesos y con una proyección de 200 para el actual. "El incremento era una fruta madura que cayó por su peso" y subrayó que el objetivo es invertir 250 millones de pesos en los próximos cuatro ejercicios para tener una prestación normal. Cantalejo, a su turno, dijo que la decisión de no haber aumentado las tarifas después de la convertibilidad originó un proceso de desinversión que se traduce en un empeoramiento de las condiciones de calidad del servicio; inversiones por debajo de lo necesario, con un aumento importante del consumo por la recuperación económica; un obsoleto parque automotor e importantes pérdidas no técnicas. "El incremento es indispensable para recuperar la empresa y cumplir con el plan de inversiones previstos para los próximos años", afirmó. Puso énfasis en que para avanzar en el régimen de calidad de servicio hacen falta equipamiento y tecnología, y aseguró que el incremento "no es un tarifazo, sino una medida responsable". Pero, además, el presidente del directorio de la EPE pidió apoyo parlamentario para una serie de reformas legales a fin de atacar el hurto, como por ejemplo, que el inspector sea fedatario; agravar las penas para el empleado público que sea sorprendido en infracción; un tribunal de faltas para juzgar los casos detectados e incentivos para acompañar a las firmas que quieren realizar cogeneración de energía a partir del vapor. Sobre este punto, destacó la posibilidad que tienen muchos sectores industriales, que podrían aportar de 700 a 1.000 megavatios al sistema santafesino. Lacava celebró que se hable en términos parecidos entre la anterior gestión y ésta; justificó la decisión de haber apelado al subsidio del Tesoro para no incrementar la tarifa y reprochó al actual oficialismo no haber acompañado a la gestión de Luis El Halli Obeid en la aplicación del llamado Puree, que era una política de premios y castigos según los consumos. Cantalejo respondió que los incrementos no tendrán fuerte impacto en el sector industrial, salvo en la industria frigorífica. En la aceitera, el consumo energético es el 0,65 % del costo; en la automotriz, el 1 %, puso como ejemplos. Antes de retirarse, destacó que es necesario avanzar en el plan de inversiones para detener los cortes de energía que padecen los usuarios.
Cantalejo afirmó que uno de los objetivos centrales es bajar el nivel de robo de energía, especialmente en los sectores residenciales de clase media y alta. Destacó que las empresas más eficientes en el país como Edenor y la prestadora tucumana tienen un inspector cada 4.000 clientes mientras que la EPE tiene uno cada 11.000 clientes. A propósito del fraude, admitió que la pérdida actual es del 21% de la energía y el promedio mundial señala que el 10% son fugas técnicas. En cuanto al 11 % restante es el hurto de los cuales la tercera parte corresponde a sectores sociales y los restantes a sectores pudientes. "Cada diez usuarios residenciales, entre 3 y 4 tienen algún toque en los medidores" aseguró.
En cifras
90 millones de pesos
fue el déficit operativo de la EPE en el 2007.
200 millones de pesos
es el déficit previsto para el 2008 sin aumento de tarifas.
250 millones de pesos
a valores constantes la necesidad de inversión para los próximos cuatro años.
21 cortes o 7 horas
al año sufre, en promedio, cada usuario santafesino.
12 cortes o 5 horas
al año es el promedio de una empresa eficiente.
10 años o más
es la antigüedad del 50% del parque automotor de la EPE.
150 millones de pesos
anualizados significará el aumento tarifario que se aplicará desde marzo.
Diálogos cruzados
La reunión tuvo intervenciones cruzadas de los legisladores. Lacava y Rubeo llevaron adelante la voz justicialista aunque Frana defendió la decisión de no subir tarifas para incentivar la inversión y así destacó que en el último año el 65% de la inversión recibida por la Región Centro fue para Santa Fe. Urruty recalcó la decisión de aplicar subsidios desde el Tesoro especialmente para los casos sociales. Desde el oficialismo, Raúl Lamberto hizo mucho hincapié en preguntar cómo recibió el gobierno actual la EPE y en qué condiciones quedaría en caso de no aplicarse el aumento a partir de marzo. El radical Hugo Marcucci no dudó en señalar que "congelar tarifas fue profundizando la desinversión" y no dejó de recordar que cuando el justicialismo intentó privatizar la empresa invirtió mucho dinero para contratar consultoras y pagar retiros voluntarios a cuadros técnicos. Su par Carlos Fascendini no dejó de advertir la vigencia de un proceso inflacionario que podría deteriorar aún más los números.
Sugerencia casi rechazada
Al retirarse de la Legislatura y en diálogo con la prensa, el ministro Antonio Ciancio adelantó su parecer sobre el pedido formulado por el Justicialismo, para que se excluya del aumento tarifario a la franja de usuarios que consumen entre 0 y 500 kw. "En principio a mí me parece que eso no es bueno -comentó-. Creo que toda la sociedad debe saber cuánto cuesta el servicio, y debe afrontar en alguna medida su costo. Me parece que salvo los sectores de escasísimos recursos, los que se plantean como indigentes, todos los demás deben pagar el aumento. Por eso hasta propusimos que los jubilados contribuyan con una tarifa pequeña porque hay que ser conscientes. Yo creo que no le cambia la vida a un jubilado $1,50 cada dos meses de aumento, pero por lo menos que sepa que las cosas tienen ahora un valor distinto que hace un tiempo", explicó. Consultado por El Litoral, Ciancio reiteró que la EPE posee una "enorme deficiencia financiera" que los obligó a pedir recursos a Rentas Generales para pagar los sueldos del personal de diciembre, y reprogramar pagos a Cammesa. "Esta es una empresa que llegó boqueando y nos la entregaron para que nos hagamos cargo del problema. Hoy, responsablemente, hay que asumir esto y la oposición nos tiene que acompañar", expresó.
Mario Cáffaro
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