Odisea

Buenos Aires (Télam).- Un matrimonio y sus dos hijos vivieron una odisea en el barrio porteño de Belgrano, al ser capturados en su camioneta por tres delincuentes, uno de los cuales llevó a la mujer a un cajero automático y los otros mantuvieron como rehenes al padre y los chicos hasta que dos asaltantes fueron detenidos y uno logró escapar.

Fuentes policiales informaron hoy que en su intento de fuga, uno de los asaltantes, que terminó baleado, hirió de un culatazo a un automovilista y de un balazo a un motoquero de delivery, a quienes intentó robarles sus vehículos.

Los investigadores dijeron que uno de los jóvenes detenidos tiene 16 años y terminó herido con un balazo en una pierna, y el otro 25.

Todo comenzó alrededor de las 22:45 en Palpa 4242, cuando un matrimonio y sus hijos adolescentes de 13 y 16 años salían del departamento de los padres de la mujer, donde habían cenado, y abordaban su camioneta Chevrolet Zafira.

Cuando el padre de familia ya había puesto el motor en marcha, dos delincuentes armados se acercaron al vehículo, los amenazaron y se los llevaron cautivos en el asiento trasero.

Los ladrones realizaron una primera parada en un Banco Francés situado en avenida Cabildo al 1700, donde uno de ellos se bajó con la mujer para extraer dinero de un cajero automático.

Los otros dos delincuentes se llevaron al resto de la familia como rehén a bordo de la Chevrolet Zafira a dar vueltas por la zona.

El subcomisario Orlando Gavilán, de la comisaría 33, explicó a Télam que a esa altura, la policía ya estaba enterada de la situación porque un vecino llamó al 911 para reportar el momento de la captura.

"Se montó un operativo cerrojo en búsqueda de la camioneta y gracias a un segundo llamado de otros vecinos que vieron a la mujer muy nerviosa con un hombre en el cajero automático, llegamos al banco", explicó Gavilán.

La policía rodeó el acceso al banco de la avenida Cabildo y fue el propio subcomisario Gavilán quien se quitó el saco, dejó su arma y su radio en la vereda e ingresó al hall del banco para negociar con el delincuente.

El delincuente tenía a la mujer agarrada como escudo humano y le apuntaba el arma a la cabeza. Tras dialogar con el asaltante unos minutos, el subcomisario logró convencerlo y se entregó.

En tanto, los otros dos asaltantes que tenían al resto de la familia, ante la presencia de patrulleros en la zona, notaron que los estaban buscando.

Uno de los ladrones decidió abandonar la camioneta y el otro fue convencido por el padre de familia para que los dejara en libertad.

El delincuente se bajó de la Zafira en Tres de Febrero y Olazábal, donde intentó robar un auto Volkswagen Gol y le aplicó un culatazo en la cabeza a su conductor.

Esta situación fue advertida por un policía que estaba de parada en la zona y le dio la voz de alto.

En el lugar se generó un enfrentamiento armado en el que el delincuente fue herido en las piernas.

El ladrón escapó corriendo y a pocas cuadras, en Blanco Encalada y Arcos, intentó robarle la moto a un empleado de una casa de comidas que realizaba el delivery, a quien le disparó en una pierna.

Otro policía que custodiaba la zona se tiroteó nuevamente con el delincuente y finalmente logró reducirlo y detenerlo, herido.

"Operativamente salió todo bien, ya que pudimos reducir a los delincuentes secuestrando dos armas de fuego -un revólver calibre 32 y una pistola 9 milímetros-, varios celulares y dos cargadores completos de un arma de guerra", agregó Gavilán.

El delincuente herido fue llevado al hospital Pirovano, mientras que al joven de la moto que fue herido levemente en la pierna lo trasladaron a otro centro asistencial.