Campolitoral
La vida cotidiana de Armstrong volvió a convulsionarse, como en todas las localidades de la región, con la segunda edición de Expoagro, la mega muestra del campo que organizan Clarín y La Nación.
Como ocurre en la Argentinas desde hace 25 años, poco antes del arranque masivo de la cosecha gruesa, los chacareros de todas las geografías se arriman hasta la máxima vidriera del sector para interiorizarse de las últimos acontecimientos: innovadoras tecnologías, lanzamientos de nuevos productos y servicios, ver en marcha la más moderna maquinaria, y hasta capacitarse en las múltiples charlas que durante cuatro días se brindan en el evento.
""Hacemos agricultura y ganadería y también algunos trabajos para terceros como contratistas; sobre todo venimos a actualizarnos en las nuevas tecnologías; nos interesa mucho la agricultura de precisión y también queremos ver sembradoras", comentaron con entusiasmo, a poco de caminar algunos metros tras su ingreso a la muestra, Horario y Martín Guarnieri, productores de San Francisco de Santa Fe.
Del pórtico de entrada hacia adentro, los visitantes se encontraron con la muestra estática ordenada por rubros. Las 60 hectáreas se dividieron, por ejemplo, en ""barrios" de maquinarias, semillas, automotores o insumos y la recorrida se hizo más entretenida y ordenada. Al fondo, colectivos de línea conectaban esa ciudad con el campo, en donde se desarrollaban las dinámicas, sin dudas el plato más sabroso del banquete.
A pocos metros del ingreso, el stand de la provincia de Santa Fe lució renovado. Llamó la atención el cambio de estilo impuesto por las nuevas autoridades de la gestión Binner. Contrario a la presencia de empresarios promocionando sus productos, como se venía haciendo, esta vez el montaje tuvo como objetivo presentar en sociedad a la nueva administración y su modo de encarar las cosas. Así, en un ambiente""minimalista", se pudo conocer el sistema de regionalización por medio del cual se descentralizan los actos administrativos de todas las carteras en 5 distritos.
El titular del Ministerio de la Producción, Juan José Bertero, comentó que la intensión del gobierno fue presentarse institucionalmente, pero más allá del aspecto productivo. ""La cuestión de la producción no pasa sólo por un ministerio, también participan la educación, la cultura, el trabajo. Entonces cada ministerio a lo largo de estos días va a tener una participación acá adentro", comentó el funcionario, mientras a su alrededor un grupo de malabaristas y saltimbanquis entretenían a los visitantes con sus morisquetas.
Fuera de ""la ciudad", las máquinas empezaban a moverse. El picado y embolsado de granos era seguido atentamente por los productores; y lo mismo ocurría con las demostraciones de riego o pulverización. El turno de las más grandes llegaría por la tarde, con la trilla de maíz y soja, a cargo de las más renombradas cosechadoras nacionales e importadas. La postal ya es un clásico: cientos de productores formados a lo largo de la línea de corte que, al paso de la máquina, se abalanzan sobre los residuos del cultivo para analizarlos minuciosamente y determinar qué tan efectiva es la herramienta.
Entre ellos, más que nunca pudo distinguirse la presencia de visitantes extranjeros. Mexicanos, brasileños, paraguayos, y de otras tantas naciones, recorrieron stands en busca de novedades y se metieron en la polvareda que las máquinas levantaban en el campo.
Así se pasaron los días de esta segunda Expoagro que hoy llega a su fin. Con miles de asistentes ávidos de novedades, pero también de experiencias intensas. Cuatro días pueden parecer pocos para tanto campo junto; pero a no desesperar, porque mañana mismo, ni bien se desarme el último stand, empieza a construirse la Expoagro 2009.