textos de Revista Nosotros
La mayoría de las mujeres tenemos la sensación de que estar en línea es un servicio militar, cada vez que nos planteamos el objetivo de poder vernos al espejo y que éste nos devuelva la imagen esperada.
Dietas rigurosas y entrenamiento exhaustivo parecen ser el único camino al éxito, si pretendemos vernos bellas y esbeltas. Por supuesto que a esto debemos sumarle cremas de todo tipo, maquillaje, electrodos, entre otros elementos. Incluso, algunas mujeres aceleran el proceso con una visita al quirófano o usando la pastillita mágica de composición dudosa.
La parte estética es muy importante para nosotras pues socialmente venimos condicionadas para ser "La Eva con la Manzana", como segura la escritora y humorista Gabriela Acher. Pero �nos ponemos a pensar seriamente desde nuestra juventud sobre obtener salud y calidad de vida a través del ejercicio físico?. Seguramente que no y sólo cuando nos aqueja algún dolor severo nos damos cuenta que no hicimos lo suficiente en nuestra juventud para llegar a una madurez de la mejor manera posible. Por eso, aprovechando la celebración del Día de la Mujer queremos recordarles a ellas que concurrir a un gimnasio para hacer actividad física trae beneficios estéticos pero, lo más importante, calidad de vida y salud.
Desde que una niña va creciendo va marcado su destino en la actividad física. Los primeros regalos que recibe serán una muñeca, vestidos hermosos, hebillas y moños para el cabello, de manera de lucir siempre impecable. Trepar a los árboles y jugar a la pelota serán actividades prohibidas, y en la clase de Educación Física se tendrá especial cuidado para que no se lastime las rodillas. A esto hay que sumarle el "bombardeo mediático" donde se las incita a pintarse, vestirse a la moda y estar delgadísimas, como una Barbie.
Además, las familias reproducen este modelo: la madre no hace actividad física, el padre juega al fútbol los fines de semana, los niños van al club y andan en bici y las niñas escuchan música o se prueban ropa.
Por este motivo, proponemos que la próxima generación pueda liberarse de los estereotipos de belleza y que aprenda los siguientes beneficios, entre otros, que nos aporta la actividad física realizada en forma constante y periódica:
Sabiendo los numerosos beneficios de la actividad física para nuestra salud es tiempo de cuestionarnos por qué nos resistimos a comenzar algún tipo de gimnasia o deporte que nos haga empezar a disfrutar de una mejor calidad de vida.
Hay variantes y para todos los gustos, pero lo fundamental es encontrar un lugar que reúna todos los requisitos indispensables para tomar en serio nuestro entrenamiento. No tenemos que olvidar que lo que ponemos en juego es nuestro cuerpo y su salud. Por este motivo, aconsejamos informarnos sobre la habilitación del gimnasio que vamos a elegir, la capacitación del profesional a cargo de la clase, y recorrer las instalaciones para ver su equipamiento y su estado, la limpieza y si cuenta con elementos de seguridad.
La ordenanza municipal N° 8950 y sus modificatorias establece las características que deben tener para estar habilitados, como tener vestuarios para damas y caballeros, duchas, tener medidas de seguridad -salida de emergencia, matafuegos, luces de emergencia, entre otras-, medidas mínimas de superficie para ofrecer, y debe estar a cargo de un profesor de Educación Física, un kinesiólogo o un médico.
También es conveniente, si tenemos algún problema de salud, tener una charla previa con nuestro médico para establecer las condiciones del entrenamiento que podremos realizar. Incluso, habla muy bien del gimnasio que pide una constancia médica para saber el estado de salud de su paciente y la recomendación para hacer una rutina específica.
Por último, aconsejamos no dudar en consultar a la Cámara de Gimnasios de Santa Fe, cuyo director es Oscar Mastandrea, para estar seguros de que el gimnasio elegido está habilitado para funcionar. El e-mail es [email protected].