| |
De la redacción de El Litoral/DyN
Las cuatro entidades agropecuarias decidieron extender hasta el miércoles próximo la protesta contra del aumento en las retenciones, anunciado el martes último por el gobierno. El director de la Federación Agraria Argentina (FAA), Silvio Corti, expresó que el miércoles 19 "nos volveremos a reunir para decidir los pasos a seguir", en tanto no haya respuestas oficiales hasta entonces.
El anuncio se realizó con la presencia, además, de Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Fernando Gioino, presidente de Coninagro y Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), así como el directivo agrarista Guillermo Giannassi.
Corti tomó la voz de los gremialistas y afirmó que la "única" condición que los haría levantar la protesta sería la decisión del gobierno de "suspender el aumento" anunciado en las retenciones.
Afirmó que la suspensión en las ventas de granos y hacienda hasta el miércoles próximo "no se suspenderá ni en el caso que nos convoquen a una mesa de diálogo", ya que la situación del agro nacional es de "extrema gravedad", dijo y remarcó que las entidades "cuentan con gran predisposición de las bases" para profundizar las medidas de fuerza implementadas en principio hasta ayer.
La protesta del campo, la más extensa que se recuerde con presencia de las cuatro entidades del agro, incluirá movilizaciones y concentraciones en todo el país, en un cronograma de reclamos que se difundirá en las próximas horas.
Por su parte, el titular de CRA, Mario Llambías, fundamentó que el malestar de los productores es "genuino" y respaldó la posición de la FAA, al decir con énfasis que el gobierno "debe volver atrás con el aumento de retenciones", así como en la necesidad de implementar políticas sectoriales acordes con cada actividad (ganadería, economías regionales, producción tambera).
"Sería un gesto excelente del gobierno si las autoridades actuaran de esa manera", afirmó. Y puso de relieve que los anuncios oficiales "destruirán los mercados a término", una de las principales herramientas de comercialización con que cuenta la producción agrícola.
Recordó también que, la "cuestionada producción sojera, desde el gobierno, dejará 3.161 millones de dólares" por la venta de la trilla 2006/2007, así como que ese monto se elevará a "12 mil millones de dólares", cuando se comercialice la cosecha 2007/2008.
Luciano Miguens, por la SRA, sostuvo que la cadena del Foro Agroalimentario Nacional, que integran más de 40 entidades del sector y la producción primaria, "expresó la gravedad" de los anuncios oficiales (sobre retenciones móviles) en la operatoria a término (ventas de granos a posiciones futuras).
Al referirse a la protesta del campo, dijo que el paro de actividades "es una expresión del sector a un reclamo necesario de atención", por parte del gobierno y reseñó los "formidables aportes de divisas" que el agro y la agroindustria han hecho a la economía nacional.
Miguens aseguró también que "falta una mesa de diálogo", por lo cual fundamentó que "lamentablemente se llegó a esta medida" y refirió que "la respuesta en el interior del país y la adhesión demuestran que hay que atender los reclamos del sector".
"Dialogar (con las autoridades) sería el principio de una excelente respuesta para el campo", resumió. Y abogó para que pueda encontrarse y "escuchar alguna solución", de parte de los funcionarios del gobierno.
Gioino, en tanto, subrayó que la gravedad de la situación sectorial "se extiende a las cooperativas", a pesar de la diferencia de estructura comercial que tienen, ya que también existen "fuertes aumentos en insumos productivos".
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, negó que el paro del campo vaya a producir desabastecimiento de carne. Remarcó que "los stocks de carne son fuertes en distintos frigoríficos", mientras que en Semana Santa "no es el producto que más demanda tiene". Algunos matarifes de la zona han hecho previsiones, pero todo dependerá en cada caso del circuito comercial y del comportamiento de la demanda. Los tamberos son un caso especial; deben entregar la leche para no perderla. Pero en las góndolas ya había -antes del paro- algunos faltantes por los problemas estructurales que viene padeciendo el sector.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, advirtió que la protesta de los productores del agro es "injusta" y forma parte de una "visión egoísta", ya que a su criterio "el campo es el sector de la economía al que mejor le va y debe ser solidario con el resto de la sociedad".
"Ésta es una medida de fuerza injusta tomada por dirigentes ruralistas que sólo piensan en sus ganancias", aseveró el ministro en diversas declaraciones periodísticas. En ese sentido, Randazzo, oriundo de la ciudad bonaerense de Chivilcoy, sostuvo que en los últimos años "se ha quintuplicado el valor de la hectárea".
"Por ejemplo, en mi ciudad, Chivilcoy, hoy la hectárea vale entre 12 mil y 14 mil dólares, y sin embargo nadie vende una hectárea. Esto quiere decir que están obteniendo ganancias extraordinarias", indicó el ministro.
Agregó que "además, sólo por citar dos ejemplos, hay que recordar que se multiplicó el precio de la soja: aumentó un 80 por ciento sólo en los últimos seis meses. Y en el mismo período se duplicó el precio del girasol. El campo es el sector de la economía al que mejor le está yendo", enfatizó Randazzo, y acusó a los que protestan de tener una "visión egoísta".
En ese marco aseguró: "el gobierno lleva adelante un proyecto de país pensando en las mayorías, y el campo debe ser solidario con los sectores que menos tienen, porque el gobierno es solidario con el campo al subsidiarle el combustible y al sostener un tipo de cambio competitivo para que puedan ganar plata como nunca en la historia".
El jefe de la cartera política añadió que "la política de retenciones apunta a mantener precios accesibles en el mercado interno". En ese marco enfatizó que "no vamos a permitir que el kilo de pan deba ser pagado a valores que tiene en países que no producen trigo, o que nuestros hijos coman carne al precio de Japón".
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) se sumó a las críticas al aumento de las retenciones a la soja, el girasol, el trigo y el maíz dispuesto por el gobierno.
Los industriales aceiteros recordaron que vienen sosteniendo desde la reimplantación de los derechos de exportación en 2002 que "tienen un efecto distorsivo sobre la actividad agroindustrial, privando al productor agropecuario de una parte sustancial de sus ingresos".
"En esta oportunidad no podemos menos que reiterar que los derechos de exportación atentan contra la competitividad del sector, limitando las expansiones de la producción y se convierten en un factor central de erosión de los ingresos de los productores y de desaliento a la producción", añadieron. La Ciara también expresó su rechazo a "la idea de demonizar algunos cultivos que son el sustento de una relevante actividad que implica un fuerte nivel de empleo y actividad económica para una amplia zona del interior del país". "Toda actividad productiva para su desarrollo requiere un horizonte de expansión y adecuada retribución", pero "este nuevo régimen de derechos de exportación va en dirección opuesta, restando incentivos a los productores y afectando a los mercados de futuro que son un punto esencial de nuestra actividad", finalizó la entidad.