Télam
Un profesor universitario fue hallado asesinado en su departamento del barrio porteño de Balvanera, totalmente desnudo, atado a una silla y con un cinturón ajustado al cuello, informaron fuentes policiales.
El cadáver fue encontrado en el piso 13 del edificio de Rivadavia 2057, en cercanías del Congreso Nacional, y los investigadores creen que el homicidio puede estar relacionado con un crimen pasional, agregaron los voceros.
El hombre fue identificado como Osvaldo Cardozo (59), quien se desempeñaba como profesor de Histología en la carrera de Medicina de la Universidad del Salvador (Usal), y hoy debía presentarse en la facultad para tomar un examen, pero no concurrió.
Entonces, las autoridades de la casa de estudios intentaron comunicarse con él, pero debido a que no atendía el teléfono, le avisaron a su novia, quien decidió ir a la casa de Cardozo.
La mujer encontró a su pareja, en una silla del living-comedor, caída, atada y totalmente desnuda, y a simple vista los investigadores determinaron que sólo presentaba golpes en la cabeza, aunque no heridas de bala o de arma blanca.
Uno de los golpes fue producido en la región parietal y otro en la frente, aunque este último podría ser resultado de la caída, explicaron los voceros.
Agregaron que el homicidio no tiene una antigüedad mayor a las 24 horas y que hay dos posibles causas de muerte que deberán ser corroboradas en la autopsia a realizarse en la morgue judicial.
Una sería la consecuencia del golpe en la cabeza y la otra, una muerte causada por asfixia mecánica, es decir mediante la aplicación en las vías aéreas superiores de una almohada u elemento similar, puesto que no estaba amordazado. Los pesquisas ya descartaron que se trate de un robo, ya que la puerta estaba cerrada y, a primera vista, todo estaba ordenado y en el lugar no faltaba nada, excepto que la víctima guardara dinero sin el conocimiento de sus familiares.
Además, en la planta baja hay seguridad privada nocturna, por lo que se cree que el homicida entró con el consentimiento de la víctima.
Los primeros en arribar al lugar del crimen fueron efectivos de la comisaría quinta, llamados por la novia del profesor, pero luego convocaron a la Policía Científica y a la División Homicidios de la Policía Federal.
Esta tarde, los peritos trabajaban en el levantamiento de rastros que permitan individualizar al asesino.