"Ser un Setentista significa haber sido parte de ese colectivo que conformó la Tendencia Revolucionaria como parte del proyecto político montonero y que hoy encuentra en el kirchnerismo otra forma de expresión aggiornada al nuevo siglo. Por eso, aunque parecería que no llegan a conformar una estructura de poder, la enumeración de cargos que detentan dentro del gobierno demuestra que están instalados en lugares estratégicos. Lejos de los flashes pero muy cerca del poder real", constatan Fernando Amato y Christian Boyanovsky Bazán en "Setentistas. De La Plata a la Casa Rosada", que acaba de editar Sudamericana.
Los autores partieron de la idea de contar la biografía política de un grupo de jóvenes formados en aquellos años tumultuosos y que ya preanunciaban la tragedia que después sobrevino. Y en la base de todo hay una pregunta: "¿Kirchner fue montonero?". Como dice María Seoane en el prólogo, el relato lleva "a buscar en las acciones de un puñado de jóvenes estudiantes, politizados y reunidos en el territorio pequeño, ordenado y vital de la ciudad de La Plata, las varas permanentes con las que hoy, en la Argentina de 2007, gobiernan o se preparan para gobernar".
Los autores siguen la historia juvenil de los Kirchner: "Néstor Kirchner, como peronista, encontró en la Tendencia Revolucionaria su lugar de expresión. En cambio, Cristina tuvo una raíz de pensamiento más de izquierda", inclinándose por el Frente de Agrupaciones Eva Perón. Y desde luego los años juveniles marcan una impronta indeleble: "Algo de esto pudo verse en varias actitudes de Kirchner como presidente: la idea de la prepotencia, la bravuconada y la patoteada...".
El libro no es estrictamente la biografía del matrimonio que accedió a la presidencia de nuestro país, sino la de una treintena de hombres y mujeres, muchos de los cuales ocupan hoy lugares estratégicos en el entramado del poder de la Argentina.