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Llegan Cartas
Manotazo al campo
Señores directores: escribo esta carta para que la sociedad entienda el por qué de la protesta agraria. Soy la Sra. de un productor agropecuario. Día a día lo veo salir a las 8 y llegar después de las 20. Él no tiene feriados, no tiene sábados ni domingos. Deja su vida y su salud en el trabajo del campo. Lo han pateado vacas, se la pasa con dolor de cintura, y se le cae el pelo, de preocuparse si llueve, si hay sequía, si algún animal está caído. Él sale a cualquier hora si una vaca no puede parir para ayudarla, a curar a alguna que está enferma, sufre si a sus caballos les sucede algo. No tiene vacaciones. El trigo y las vacas nunca saben que es domingo, o es Navidad, fiesta que siempre lo encuentra cosechando y, obvio, a las 12.30 termina durmiéndose en la mesa. Por eso las retenciones al campo dispuestas por los políticos es injusta. Porque si mi marido gana poco o mucho dinero es suyo y es producto de su esfuerzo. Ya retienen una parte importante de sus ingresos: el 35 %, que ahora quieren llevar al 44%. O sea, tiene un parásito de socio. ¿A dónde va ese dinero? Yo no veo menos pobres, ni más seguridad, ni mejor educación, ¿Ud. qué diría si mañana le dicen que de su ingreso le retienen el 44% para el Estado? Creo que también protestaría... De lo que le queda tiene que pagar el alquiler, comer, pagar los impuestos, el colegio de los chicos, etc. Lo que quieren retener al campo es limpio, o sea, mi marido tiene que pagarle al peón, a rentas, la luz, el gasoil, al que le siembra el cereal, al que le fumiga el cereal, al que le cosecha el cereal, al que le carga y luego guarda el cereal. Y encima hay que pagar los fertilizantes que han aumentado el 100% en dólares y los herbicidas que han aumentado el 120% en dólares. Queda poco, ¿no? Vendés $ 1.000 y te dan $ 540. El resto, $440, queda limpito, limpito para el Estado. Si la plata la gana un artista, un buen culo, un jugador de fútbol, está bien. Si gana el campo, está mal. El campo es el que hace marchar al país. No los peajes, ni la telefonía celular, ni los supermercados, ni las tiendas de electrodomésticos. Y no se olviden que el asado que todos los argentinos comen los domingos tarda 3 años desde que empieza la cadena de crianza hasta que llega a la mesa. Mariana Alonso - DNI 23706151. |
