Area Metropolitana: AREA-07
Los vecinos están preocupados
A pesar de los controles, las picadas siguen en la Costanera
En 7 Jefes deben soportar el ruido que generan las motos y autos que corren a alta velocidad por la avenida. Preocupa además que la competencia se haya trasladado al interior del barrio debido a los operativos. La Municipalidad intensificará aun más los controles.

De la redacción del El Litoral

Dos veces por semana los vecinos de 7 Jefes deben conciliar el sueño con el ruido ensordecedor de los caños de escape de las motos y autos que corren picadas en la Costanera.

Jueves y viernes son los días elegidos por los fanáticos de la velocidad para competir en plena ciudad. "Hay todo un espectáculo organizado y dinero de por medio", sostuvo Mercedes Araujo, presidenta de la vecinal 7 Jefes.

Eligen la Costanera Oeste, pero las calles que recorren varían en función de los controles que haya en la vía pública. "Cuando ven que están los operativos se corren de lugar. Y el problema es que están entrando al barrio. Uno de los circuitos que conocemos es que ingresan por calle Córdoba, siguen por Vélez Sarsfield y Laprida y bajan por Bv. Muttis", comentó Araujo.

Tampoco es fija la hora de comienzo de las picadas. "Como hay operativos no se sabe bien a qué hora arrancan. Pueden empezar a las 12, a las 2 o a las 4 de la mañana", agregó.

Un vecino de la costanera ha sido testigo directo de la situación y sostiene que "el problema es serio". "Te puedo asegurar que desde el edificio donde vivo he visto -hace 15 días- una longitud de 100 metros llena de motos, con los escapes abiertos y las luces prendidas. Parecían hormiguitas. Habría aproximadamente unas 125 ó 150", comentó Roberto.

Circulan "sin cascos, con los escapes abiertos y haciendo despliegue de la fuerte cilindrada de la unidad: la ponen `al mango' y es una cosa ensordecedora. Toda la contravención que puedas imaginar se hace allí", aseguró.

Los vecinos ya no toleran más la situación, que se viene registrando desde hace uno o dos años. "Despierta cierta aversión en la gente porque es una hora de descanso y reposo", sostuvo.

Picódromo

Preocupados por el tema, la vecinal juntó firmas en el barrio y se reunió con funcionarios municipales y personal de la comisaría 3ra. para plantearles el problema. Desde la entidad, sostienen que "los controles no alcanzan por la agresividad de quienes están corriendo: les tiran las motos encima y hay gente que ha salido lastimada", comentó Araujo.

La alternativa que maneja la Municipalidad es crear un lugar especial para quienes quieran competir. "Estamos conversando con el Automóvil Club de Santa Fe y con la Asociación de Pilotos para construir un picódromo. Se determinó que el lugar serán las instalaciones del Automóvil Club Santa Fe", dijo Marcelo Toniolo, subsecretario de Control Público, en diálogo con LT10.

Consultada por el tema, Araujo cree que ahora, que las picadas son consideradas delito, "hay que insistir con la aplicación de la ley".

Acciones coordinadas

Durante un encuentro que se realizó al mediodía en la intendencia, autoridades de la Municipalidad y de la Unidad Regional I de la Policía de la provincia coordinaron acciones para realizar procedimientos que permitan poner fin a las picadas de motos y autos.

En la reunión, participaron miembros de la Secretaría de Control y de la subsecretaría de Prevención y Seguridad Ciudadana, el subjefe de la URI, Carlos Brunet, y el jefe de Operaciones, Darío Silva.

El encuentro fue convocado con el objetivo de "instruir a las estructuras de control de tránsito municipales y solicitar a la Policía que proceda a ajustar los controles de picadas que se vienen realizando, de manera tal que esos procedimientos puedan aplicarse con eficacia de acuerdo a las características que está presentando este fenómeno irregular", sostuvo el secretario de Control, Cornelio Collins.

La particularidad de este fenómeno obliga a "tener que poner en ejecución acciones instantáneas, sin perjuicio de las acciones previamente realizadas para reprimirlo".

Para Collins, uno de los objetivos de estos operativos debe apuntar a "lograr secuestrar las unidades que son utilizadas en estos hechos, requiriendo de la policía que proceda a detener a sus partícipes, ya sea porque se encuadren en el artículo 104 del Código de Faltas de la Provincia (conducción peligrosa) o tipifique en el ilícito penal recientemente sancionado cuando entre en vigencia".

El funcionario admitió que muchas veces, cuando se realizan operativos en la Costanera Oeste, los corredores "se escapan por el interior del barrio", por lo que "hay que buscar un método para controlar estas picadas, estén donde estén".

También resaltó que desde el inicio de la actual gestión se han multiplicado notablemente los operativos para controlar e impedir estas pruebas de velocidad. Y en ese sentido, destacó que "las instrucciones impartidas en el día de la fecha implican incrementar aún más los controles que ya se vienen realizando".